Linux tiene previsto eliminar más de 55.000 líneas de código antiguo del kernel de la plataforma ARM

Código del kernel de Linus Torvalds
Código del kernel de Linus TorvaldsGenerado con IA
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¿La cabeza de Linux Torvalds está a punto de explotar? Linux 7.3 declara obsoletas plataformas ARM de 32 bits antiguas y se eliminarán miles de líneas de código en Linux 7.5.

No es para nada nuevo que el kernel de Linux reciba numerosas novedades y mejoras en el código para ofrecer un mejor proyecto como base para múltiples sistemas operativos.

Linus Torvalds ha estado haciendo el seguimiento de estos avances desde hace mucho, pero justamente las recientes versiones tienen repercusión porque significan un cambio importante para la mejora de rendimiento y las nuevas funciones.

En la mayoría de los casos, estas actualizaciones suponen retirar componentes que llevan años sin un uso real y que solamente están ahí dificultando el trabajo de los desarrolladores o haciendo que haya menos eficiencia.

Por esto mismo es que se eliminan decenas de miles de líneas de código antiguo en el kernel de la plataforma ARM es un paso crucial que va a cambiar el panorama del pingüino Tux.

Linux quiere dejar atrás plataformas ARM de 32 bits que ya casi nadie utiliza

Eliminación de código del kernel de Linus Torvalds
Eliminación de código del kernel de Linus TorvaldsPhoronix

Aunque ya se han visto diversas limpiezas masivas en el kernel de Linux, la más reciente supone una de las mayores en la historia de su desarrollo.

Arnd Bergmann, reconocido desarrollador y mantenedor del proyecto, ha enviado una serie de 13 parches destinados a eliminar plataformas ARM de 32 bits consideradas obsoletas y que apenas cuentan con usuarios activos dentro de la rama principal del sistema operativo.

La propuesta afecta a numerosas plataformas históricas como SA1100, Footbridge, RISCPC, Orion/Dove/MV78xx0, OMAP24xx, i.MX31, LPC18xx, STM32F4/F7/H7, Versatile MPS2, AT91 SAMV7, Axxia y varios archivos heredados relacionados con placas PXA, según se comparte en Phoronix.

Bergmann indica que la eliminación de este soporte permitiría liberar más de 55.000 líneas de código que ya no son necesarias, además de numerosos archivos Device Tree asociados a hardware obsoleto.

La realidad es que la mayor parte de este código se ha convertido en una carga de mantenimiento grande para los desarrolladores y entonces dificulta el proceso de avance en el proyecto completo.

La razón principal de esta decisión es que gran parte de ese código se ha convertido en una carga de mantenimiento. Los desarrolladores del kernel deben seguir teniendo en cuenta estas plataformas antiguas cada vez que introducen nuevas funciones o realizan cambios internos. 

Esto ralentiza la evolución de Linux y dificulta realizar limpiezas más amplias. Aunque todavía podría existir algún usuario ejecutando estas plataformas mediante versiones recientes, la comunidad considera que su presencia actual es extremadamente reducida.

Los cambios llegarían después de la próxima versión LTS del kernel

Uno de los aspectos más llamativos de la propuesta es que la eliminación no se realizaría de forma inmediata. Aunque técnicamente muchos de estos parches podrían incorporarse en Linux 7.4, Arnd Bergmann ha indicado que prefiere retrasar la decisión hasta Linux 7.5.

Esta estrategia busca simplificar dependencias y evitar interferencias con la próxima versión de soporte a largo plazo o LTS que recibirá mantenimiento durante varios años.

Además, el retraso ofrece una oportunidad a usuarios y desarrolladores que todavía dependan de alguno de estos sistemas para presentar argumentos sólidos que justifiquen mantener el soporte.

En proyectos tan grandes como Linux, la compatibilidad suele eliminarse únicamente cuando queda claro que su mantenimiento supone más costes que beneficios para la comunidad.

La limpieza tampoco terminaría con estas 55.000 líneas eliminadas. Una vez desaparezcan estas plataformas, numerosos controladores y componentes relacionados quedarían huérfanos, permitiendo nuevas rondas de simplificación del código fuente.

El resultado sería un kernel más fácil de mantener, con menos complejidad interna y una base más preparada para futuras tecnologías ARM y otros desarrollos que llegarán durante los próximos años.