La mayor migración a Linux de la historia es una realidad: más de 30.000 ordenadores abandonan Windows para siempre

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Schleswig-Holstein está reduciendo su dependencia de Microsoft mediante un cambio gradual de apps, servicios y sistemas. El avance hacia Linux es parte de ese proceso que sigue en marcha.
Schleswig-Holstein, el estado federado situado en el norte de Alemania, está reorganizando todos los sistemas y servicios de su Administración para reducir su dependencia de Microsoft.
El proyecto contempla la migración de unos 30.000 ordenadores y el cambio de Windows a Linux ya ha comenzado, aunque el proceso todavía no está completado en todos esos equipos.
Cabe señalar que cambiar el sistema operativo es solo una parte del trabajo, ya que cada ordenador necesita documentos, correo, almacenamiento, accesos y apps internas para tramitar expedientes.
Por ello, Schleswig-Holstein está sustituyendo esas piezas de manera gradual antes de completar su migración hacia Linux.
El objetivo es ganar soberanía digital, es decir, controlar mejor la tecnología utilizada y mantener la posibilidad de cambiar de proveedor sin quedar atrapado en un único ecosistema.
Según el observatorio europeo OSOR, se han trasladado más de 44.000 buzones y unos 110 millones de correos y entradas de calendario. Es un cambio importante dentro de la infraestructura, aunque no significa que los 30.000 ordenadores ejecuten ya Linux.
La migración empieza desmontando el ecosistema de Microsoft

Es importante recordar que cada herramienta necesita un sustituto, y el Estado alemán ya lo está llevando a cabo. Usarán LibreOffice para documentos, hojas de cálculo y presentaciones, Open-Xchange como plataforma de correo y colaboración, mientras Thunderbird como cliente.
Por otro lado, Nextcloud se utiliza para almacenamiento compartido y trabajo colaborativo en la nube, mientras que la herramienta Nubus gestiona identidades y permisos.
En diciembre de 2025, casi el 80% de los puestos, excluida la Administración tributaria, utilizaba LibreOffice. Este dato tampoco equivale al porcentaje de ordenadores migrados a Linux, pero muestra hasta qué punto la transición está avanzando por capas.
La estrategia encaja con un movimiento más amplio de administraciones europeas que buscan reducir su dependencia de Windows, pero el factor decisivo no es simplemente sustituir un producto, sino recuperar capacidad de elección sobre toda la infraestructura tecnológica.
Microsoft Access muestra dónde está el verdadero problema
La mayor dificultad aparece con aplicaciones desarrolladas específicamente para el trabajo administrativo. En julio de 2026, Schleswig-Holstein informó de que estaba sustituyendo más de 100 apps y procedimientos basados en Microsoft Access.
Para ello utiliza A12, una plataforma desarrollada con participación de MGM Technology Partners que permite crear apps administrativas con menos programación manual.
Algunos componentes centrales se publicaron bajo licencia EUPL 1.2, aunque eso no significa que toda A12 sea software abierto. Dataport, proveedor público de servicios informáticos, participa en la infraestructura y la operación.
Dirk Schrödter, responsable político de Digitalización, ha situado precisamente la reducción de estas dependencias entre los grandes objetivos del proyecto.
Ese es el motivo por el que pasar miles de ordenadores de Windows a Linux no consiste simplemente en instalar otro sistema operativo. Si una aplicación imprescindible depende de Microsoft, primero hay que reemplazarla o reconstruirla.
Ahorrar licencias también requiere invertir
El Gobierno regional de Alemania ha comunicado más de 15 millones de euros de ahorro en licencias, junto con una inversión extraordinaria prevista de 9 millones para 2026.
No son cifras que puedan restarse directamente para obtener un ahorro neto, porque faltan costes completos y periodos equivalentes de desarrollo, formación, mantenimiento y operación.
Además, es correcto presentarla como una de las mayores migraciones a Linux de la historia, junto a la Gendarmería francesa, la cual documentó 72.500 ordenadores migrados de Windows a Ubuntu en 2014.
Lo importante en Schleswig-Holstein está en cómo se está haciendo. La Administración está eliminando dependencias servicio a servicio y aplicación a aplicación antes de completar el paso de esos aproximadamente 30.000 ordenadores a Linux.
Lo que queda por comprobar es cuántos ya han terminado la transición, cuánto falta y cuál será el coste total cuando el proyecto pueda evaluarse de principio a fin.
