Microsoft cambia el Administrador de tareas de Windows 11: ahora podrás ver cómo usa tu PC la IA

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Microsoft mejora el Administrador de tareas de Windows 11 para mostrar qué aplicaciones utilizan la NPU y GPU para ejecutar tareas de inteligencia artificial.
El administrador de tareas de Windows 11 está a punto de resultar mucho más interesante para quienes tienen uno de los nuevos PC preparados para inteligencia artificial. Microsoft ha ampliado la información que muestra esta herramienta para saber qué aplicaciones están recurriendo al hardware específico de IA y cuánto están utilizando sus recursos.
Hasta ahora, abrir el Administrador de tareas servía principalmente para localizar programas que consumían demasiada CPU, memoria o GPU. Sin embargo, la llegada de ordenadores equipados con procesadores neuronales ha creado una nueva necesidad: saber qué ocurre con esas unidades cuando una aplicación utiliza funciones de inteligencia artificial.
La principal novedad será precisamente esa capacidad para atribuir el trabajo de IA a cada aplicación. Windows 11 incorporará nuevos indicadores relacionados con las NPU en diferentes apartados del Administrador de tareas, permitiendo identificar qué procesos están utilizando estos procesadores especializados.
También será posible conocer el consumo de memoria asociado a esas tareas. Microsoft añadirá información sobre la memoria dedicada y compartida utilizada por la NPU, algo útil cuando varias aplicaciones estén ejecutando funciones de IA al mismo tiempo.
Pero el sistema no se limitará a las NPU independientes. Los ordenadores que utilizan capacidades de inteligencia artificial integradas en la GPU también podrán reflejar esa actividad en el Administrador de tareas. De esta forma, la herramienta ofrecerá una visión más completa de qué componente del ordenador está haciendo realmente el trabajo.
Esta información puede ser útil para entender por qué determinados programas consumen más recursos de lo esperado. Una aplicación puede estar preparada para repartir una tarea de IA entre la NPU y la GPU, mientras que otra podría terminar utilizando únicamente la CPU. En este último escenario, el procesamiento puede resultar menos eficiente y repercutir tanto en el rendimiento como en el consumo energético.
Microsoft permitirá incluso distinguir diferentes tipos de actividad de la NPU. Dependiendo del hardware y de los controladores instalados, Windows podrá indicar si una aplicación está utilizando el motor para tareas de cálculo o para funciones neuronales.
Además, el Administrador de tareas recibirá una nueva información relacionada con el aislamiento de los procesos. La compañía ha optado por mantener estas métricas como elementos opcionales para evitar llenar la interfaz de datos que no interesen a todos los usuarios.
El cambio llega en un momento en el que los fabricantes están apostando cada vez más por los PC con IA. Hasta ahora, buena parte de ese hardware especializado permanecía prácticamente invisible para el usuario. Con estas mejoras, Microsoft quiere que Windows 11 sea capaz de mostrar qué ocurre detrás de esas funciones de inteligencia artificial.