Bhuwan Mishra, experto en Linux: "Después de casi una década cambiando de distro, me di cuenta de que algunas lecciones se aprenden por las malas... o por el camino muy largo"

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Tras años probando diversas distribuciones de Linux, Mishra afirma que no se trata del tipo de sistema, sino del entorno de escritorio o administrador de ventanas.
Para conseguir la distribución de Linux perfecta, hay que probar diferentes de ellas. Informarse muy bien del entorno de escritorio y la base que utiliza es muy importante para determinar si de verdad cumple con tus expectativas.
De hecho, por eso es tan difícil pasar de Windows a Linux y el que te encuentras una serie de propuestas interesantes como Ubuntu, ZorinOS y Fedora, que se han vuelto muy populares en los últimos años, así también como otros sistemas.
La mayoría de los usuarios se da cuenta solamente de lo más popular y aprende sobre la marcha. Justo de esto es lo que habla el experto Bhuwan Mishra, quien, tras pasar más de una década probando distintos ecosistemas del pingüino Tux, ha llegado a la conclusión de que algunas cosas se aprenden por las malas.
Para que no te lleves un tropiezo tú también o te sientas perdido cuando llegues por primera vez a este mundo del kernel de Linus Torvalds, se ha tomado el tiempo de compartir su experiencia para que puedas aprovechar al máximo tu SO favorito.
Una década cambiando de distribuciones para descubrir el verdadero problema

Es normal quedar un poco en shock con toda la variedad de distros que hay disponibles en la actualidad. Por esto es que varios expertos hablan desde su perspectiva tras invertir mucho tiempo en las distintas propuestas del kernel.
Bhuwan Mishra, usuario y divulgador especializado en Linux, ofrece una reflexión interesante para quienes buscan la mejor distribución Linux para principiantes.
Tal vez eres uno de los que quiere recuperar un ordenador con pocos recursos, no sabes qué hacer después del fin de soporte de Windows 10 o simplemente estás explorando alternativas de escritorio, por lo que la opinión de este especialista te va a caer como anillo al dedo.
Tras años saltando entre Mint, Ubuntu, Kali Linux, Arch, Debian, Fedora, EndeavourOS y AntiX, llegó a una conclusión que contradice muchas creencias habituales: la distribución no era el factor decisivo.
Ahí es donde se centra la mayoría de usuarios, pero lo que realmente marca la diferencia es el entorno de escritorio que se utiliza cada día.
El recorrido de Mishra comenzó alrededor de 2017 con Linux Mint Cinnamon. La experiencia fue positiva desde el principio porque encontró un escritorio intuitivo, organizado y fácil de utilizar.
La sensación de comodidad que ofrecía Cinnamon desde el primer arranque dejó una huella en su experiencia. Al estar en Ubuntu, pero notó que había ralentizaciones en acciones básicas al usar un procesador Intel Core i3 de primera generación.
Según explica, el verdadero responsable de la lentitud era GNOME, el entorno de escritorio utilizado por Ubuntu. Aunque reconoce que GNOME ofrece una interfaz moderna y atractiva, también considera que puede exigir más recursos en equipos modestos.
XFCE, Arch Linux y la lección definitiva sobre la experiencia de usuario

Si hubo un protagonista constante durante gran parte de su trayectoria fue XFCE. Mishra asegura que este entorno de escritorio se convirtió en su refugio cuando utilizaba hardware limitado.
Está altamente optimizado y menciona que la experiencia es incluso más fluida que cuando usó Cinnamon. En sistemas con Intel Core 2 Duo, un procesador limitado, pudo hacer tareas como navegar por internet, reproducir vídeos en YouTube, programar en Python y Django o redactar artículos.
Todo esto sin sufrir bloqueos ni ralentizaciones importantes como sí pasaba en GNOME. También experimentó con KDE Plasma en varias ocasiones y fue una buena opción, aunque con ciertos retrasos.
Esa percepción reforzó todavía más su preferencia por XFCE, al que define como un escritorio que simplemente “se aparta de tu camino” y permite trabajar sin distracciones.
El viaje continuó con Kali Linux por su buen rendimiento, pasando por intentos frustrantes en Arch, Fedora y Debian, hasta encontrar en EndeavourOS el equilibrio ideal gracias a su instalador sencillo.
A pesar de lidiar durante años con fallos complejos propios de Arch (como errores en initramfs o desajustes de firmas), afirma que con esto pudo obtener un dominio técnico más profundo del sistema.
Posteriormente exploró AntiX Linux para revitalizar equipos antiguos con IceWM, aunque terminó topándose con las limitaciones de prescindir de systemd.
Hoy en día ha regresado a Kali Linux como opción principal, contando con hardware más potente, gestor Mango WM y otras características que han servido para convertirlo en el sistema ideal.
Al final, el factor determinante en la experiencia de uso y el rendimiento no es la distribución elegida, sino el entorno de escritorio o gestor de ventanas.
