Qué es KVM, la tecnología que Linux ha mejorado en Linux 7.3 y que permite tener varios PC dentro de un solo ordenador

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A todas las mejoras recientes de Linux se añade una novedad que afecta a las máquinas virtuales KVM, una tecnología que permite tener varios sistemas operativos dentro del mismo PC.
Si alguna vez se te ha pasado por la mente la idea de que estaría bien tener Windows, otra distribución de Linux y algún otro sistema funcionando en el mismo PC, existe una tecnología que permite hacerlo. Se llama KVM, viene de Kernel-based Virtual Machine y está integrada en el propio kernel de Linux. Con ella, un único ordenador puede comportarse como si fueran varios independientes.
Esto es posible gracias a la virtualización. De forma simple, en lugar de instalar un sistema operativo sobre el hardware y utilizarlo todo el tiempo, KVM permite crear máquinas virtuales que tienen asignados sus propios recursos.
Por ejemplo, puedes tener un PC con Linux como sistema principal y crear dentro de él una máquina virtual con Windows. Esa máquina virtual se abre como si fuera otro ordenador dentro de una ventana. También puedes crear otra con Ubuntu, Debian o cualquier otra distribución.
La gracia está en que no necesitas tener varios ordenadores físicos. Todos utilizan el mismo hardware, pero KVM reparte los recursos entre las diferentes máquinas virtuales. Puedes decidir cuánta RAM y cuántos núcleos de procesador recibe cada una, por ejemplo.
Para que te hagas una idea, esto se utiliza tanto en ordenadores de casa como en servidores (en este último es más normal debido a la potencia que tienes para repartir). En un centro de datos, un solo servidor puede ejecutar muchas máquinas virtuales diferentes y cada una puede estar haciendo un trabajo distinto.
Y Linux 7.3 no llega con un enorme cambio en KVM, pero sí con bastantes mejoras internas para hacer que esta tecnología funcione mejor que nunca.
La nueva versión incluye correcciones de errores, mejoras en el código y cambios en la forma en la que KVM gestiona algunas partes de la virtualización.
Uno de los cambios más importante es el llamado KVM chainsaw, un trabajo para dividir una enorme estructura de datos que se había convertido en una pieza demasiado grande y complicada. Por así decirlo, los desarrolladores han aprovechado para hacer una gran limpieza y poner orden.
También se han hecho cambios en el código relacionado con la gestión de memoria virtual, especialmente en KVM MMU, que se encarga de una parte vital de cómo las máquinas virtuales gestionan la memoria.
KVM también mejora fuera de x86
Aunque cuando se habla de máquinas virtuales se suele pensar en ordenadores con procesadores Intel o AMD, KVM no se cierra solo a x86. Linux también permite utilizarlo con otras arquitecturas.
En RISC-V, por ejemplo, Linux 7.3 añade soporte para varias funciones relacionadas con la gestión de memoria y seguridad que pueden utilizar las máquinas virtuales. También se ha mejorado el funcionamiento de algunas operaciones cuando hay varios núcleos trabajando al mismo tiempo.
En ARM y LoongArch, el trabajo de esta versión se centra sobre todo en corregir errores y mejorar el código existente.
Todo esto puede parecer bastante técnico, pero la idea final y más importante es que KVM permite usar un solo ordenador para ejecutar varios sistemas operativos al mismo tiempo, y Linux 7.3 sigue mejorando y haciendo más sencilla de usar que nunca esta tecnología para que cualquiera se lance a probarla.
Por supuesto, esto no significa que Linux 7.3 vaya a permitir de repente tener diez ordenadores dentro de uno. El límite sigue estando en el hardware que tengas. Si tu PC tiene 8 GB de RAM, por ejemplo, tendrás que repartir esos recursos entre el sistema principal y las máquinas virtuales.


