El error que millones de personas cometen con las regletas: una tormenta o un pico de tensión puede costarte miles de euros

Un hombre con una regleta en la mano
Un hombre con una regleta en la manoImagen generada con IA / Montaje
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Una regleta común no protege frente a picos de tensión. Aprende a distinguirla de un protector, cuándo sustituirla y cómo evitar daños costosos en tus equipos más caros.

Una regleta puede reunir en un mismo punto el televisor, la consola, el ordenador, el router y otros aparatos. El problema es que muchas personas creen que este accesorio también los protege frente a una subida de tensión, cuando una regleta solo sirve para multiplicar el número de enchufes disponibles.

Basta con mirar detrás del mueble del salón o debajo de cualquier escritorio. Allí suele haber una pieza de plástico con varias tomas, un interruptor iluminado y cables conectados desde hace años. Mientras todo siga encendiéndose, casi nadie comprueba qué tipo de protección ofrece realmente.

Cabe mencionar que esa confianza puede salir muy cara, ya que si se produce un pico eléctrico, todos los equipos conectados quedan expuestos al mismo tiempo. El daño tampoco tiene por qué ser inmediato, debido a que algunos dispositivos siguen funcionando y empiezan a fallar días o meses después.

El interruptor no protege los aparatos

Regleta eléctrica con múltiples enchufes y señal de peligro.
Regleta eléctrica con múltiples enchufes y señal de peligro.

Es importante mencionar que el error más habitual consiste en confundir una regleta de toda la vida con un protector contra sobretensiones. Si bien por fuera pueden parecer prácticamente iguales, al final su función es distinta.

Una regleta básica reparte la electricidad de una toma entre varios enchufes. Su interruptor permite encenderlos o apagarlos a la vez, aunque no incorpora necesariamente ningún sistema para limitar una subida brusca del voltaje.

Por otro lado, un protector contra sobretensiones sí incluye componentes internos preparados para absorber o desviar parte de la energía antes de que llegue a los dispositivos conectados.

Cabe destacar que la presencia de puertos USB, un diseño robusto o un precio elevado no garantiza esa función, ya que debe aparecer indicada expresamente en las especificaciones del fabricante.

Apagar la regleta no equivale a desenchufarla

Imagen generada con IA

Cuando se acerca una tormenta, pulsar el interruptor rojo no ofrece el mismo aislamiento que retirar el enchufe de la pared, debido a que el cable continúa unido a la instalación y una descarga intensa puede superar la separación interna del mecanismo.

La medida más prudente es desconectar con antelación los dispositivos sensibles que no sean necesarios, por lo que no conviene esperar a que los rayos estén cayendo cerca para manipular cables.

También existen otras vías de entrada. Por ejemplo, un televisor puede recibir una sobretensión por la antena y un router a través de la línea telefónica o de red. Por ello, desconectar la alimentación reduce el riesgo, pero no siempre elimina todas las conexiones posibles.

Incluso una regleta protectora tiene una capacidad limitada, ya que sus componentes internos pierden eficacia después de soportar varios picos de tensión y el accesorio puede seguir dando corriente aunque ya no proteja.

Por eso resultan útiles los modelos con un indicador específico del estado de la protección. Debe sustituirse si ese testigo se apaga, si ha sufrido una sobretensión fuerte o si aparecen zonas quemadas, deformaciones, olor extraño, holguras, chispazos o daños en el cable.

Además, una sobretensión no es lo mismo que una sobrecarga. Significa que conectar calefactores, radiadores, microondas, secadores o aparatos de aire acondicionado puede exigir más corriente de la que soporta la regleta.

Por otro lado, encadenar una regleta con otra tampoco aumenta su capacidad y eleva el riesgo de calentamiento e incendio, por lo que nunca lo debes considerar, ya que los riesgos son muchos.

Una revisión sencilla puede evitar una pérdida considerable

Antes de confiarle varios aparatos caros, hay que comprobar que la regleta indique protección contra sobretensiones, revisar su potencia y corriente máximas y respetar los límites del fabricante.

Y es que ningún dispositivo doméstico puede garantizar protección absoluta frente a un pico de tensión. Sin embargo, utilizar el producto adecuado, sustituirlo cuando se deteriora y desconectar los equipos antes de una tormenta fuerte reduce notablemente el riesgo.

Es importante destacar que el verdadero peligro no es solo la electricidad, sino creer que todos los dispositivos conectados a la regleta están protegidos cuando en realidad nunca lo han estado.

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