Scott Hanselman, vicepresidente de Microsoft, responde a los que le acusan de ser unos vagos por el nuevo perfil de baja latencia de Windows 11: "No es hacer trampa"

El vicepresidente de Microsoft defiende el nuevo perfil de baja latencia de Windows y explica por qué subir la potencia del procesador de golpe no es un truco, sino pura lógica.
Si llevas tiempo usando Windows 11, bien sabes que la relación con el sistema operativo es, a veces, de amor-odio. Teniendo en cuenta los fallos que surgen cada dos por tres, el bloatware y los problemas de rendimiento, lo cierto es que las críticas se las han ganado a la fuerza.
Para solucionar al menos una de estas quejas, Microsoft ha puesto en marcha una función llamada Low Latency Profile (Perfil de Baja Latencia). Para que te hagas una idea de cómo funciona, cuando el sistema detecte que vas a abrir una aplicación o a desplegar un menú, le dé un pequeño empuje de energía al procesador para que suba sus frecuencias al máximo durante un par de segundos.
Lo más curioso de esta novedad son las cifras que se barajan. Según filtraciones, aplicaciones como Outlook o Edge podrían abrirse hasta un 40% más rápido. Pero la cosa no se queda ahí. En elementos que usas cada día, como el Menú de Inicio o los menús contextuales, la mejora de respuesta podría llegar hasta un 70%.
Lo mejor de todo es que este modo LLP no necesita ninguna configuración por tu parte. El sistema operativo es el que se encarga de gestionar esos picos de velocidad en segundo plano, activándolos solo cuando realmente hagan falta.
Pero, como suele pasar en internet, la noticia no ha sentado bien a todo el mundo. La crítica principal que circula por las redes es que Microsoft es vago. Muchos usuarios dicen que, en lugar de optimizar el código antiguo que arrastra Windows desde los años 90, la compañía ha optado por el camino fácil: forzar el hardware para ocultar las carencias del software.
La polémica ha escalado tanto que Scott Hanselman, vicepresidente de Microsoft y una de las figuras más queridas de la comunidad, ha tenido que salir para explicar que esto no es hacer trampa, sino saber cómo funciona la tecnología en 2026.
Hanselman ha sido muy claro en sus redes sociales: "Todos los sistemas operativos modernos hacen esto, incluidos macOS y Linux. No es hacer trampa; es cómo los sistemas actuales hacen que las aplicaciones se sientan rápidas".
Parece que lo que más le ha molestado a Hanselman es la doble vara de medir de muchos críticos que alaban a Apple mientras machacan a Microsoft por usar las mismas técnicas. "Vuestro smartphone ya hace esto. Constantemente. Cada toque despierta los núcleos, sube las frecuencias, renderiza un frame y vuelve al reposo milisegundos después", explica. Según él, el problema es que a la gente le encanta atacar a Windows sin motivo.
Hanselman resume los nuevos movimientos de Microsoft en una frase: "Dejad que Windows cocine"
El vicepresidente deja claro que no se trata de una solución desesperada para tapar fallos, sino de una evolución. Windows ya hacía esto de forma interna hasta cierto punto, pero esta novedad de ahora es más refinada. En las pruebas que se han filtrado, la diferencia es que las ventanas se abren al instante y el sistema se siente más rápido.
Eso sí, de momento, el modo LLP se encuentra en una fase de pruebas internas muy temprana, por lo que es bastante probable que Microsoft tenga que tocar algunos detalles antes de lanzarlo al mundo. Sin embargo, la dirección está clara y quiere que Windows 11 deje de ser ese sistema pesado, lento e ineficiente.
La realidad es que, sea de la forma que sea, para el usuario, lo que importa es el resultado. Si cuando haces clic en un menú este aparece antes de que te des cuenta, te da igual si ha sido por una limpieza de código o porque el procesador ha hecho virguerías. El objetivo de Microsoft es mejorar la percepción que tienen los usuarios normales de este SO.
Todo esto forma, en última instancia, parte de Windows K2, el nombre en clave del proyecto más ambicioso de Microsoft para hacer una reescritura total y modular del núcleo de su sistema operativo.
La idea es poner fin a las quejas más repetidas: el exceso de bloatware, la lentitud de la interfaz y los fallos que aparecen cuando menos te lo esperas. En lugar de obsesionarse con lanzar funciones nuevas cada dos semanas, Microsoft ha decidido parar y centrarse en la base del sistema operativo.
Una de ellas precisamente es esa lentitud y parece que con la tecnología Low Latency Profile podría por fin solucionarse.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
