Ubuntu 26.10 modifica un comportamiento del sistema con la gestión de memoria que lo cambia todo

Ubuntu 26.04 LTS en Linux
Ubuntu 26.04 LTS en LinuxMontaje/Freepik/Ubuntu
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Ubuntu 26.10 cambia la gestión OOM para proteger GNOME Shell y evitar cierres de sesión inesperados al agotarse la memoria RAM del sistema.

Las recientes actualizaciones de Ubuntu han dado mucho de qué hablar y uno de los enfoques más importantes en los que se ha trabajado es la gestiñon de la memoria en Linux. 

Cuando la memoria RAM se agota, el sistema tiene que tomar decisiones rápidas para seguir funcionando, y esas decisiones pueden marcar la diferencia entre perder una aplicación o ver cómo toda tu sesión de escritorio se cierra de forma inesperada.

Precisamente ahí es donde Ubuntu 26.10 introduce uno de los cambios más importantes de los últimos años, el cual se centra en optimizar el uso de apps exigentes, muchas pestañas en los navegadores y videojuegos de alta calidad.  

Todo lo que consume grandes cantidades de recursos ahora está teniendo una mejor eficiencia al evitar situaciones especialmente frustrantes para quienes utilizan GNOME, Firefox o cualquier otro software intensivo.

Ubuntu priorizará la supervivencia del escritorio frente a las aplicaciones

Interfaz de Ubuntu
Interfaz de UbuntuCanonical

Hasta ahora, cuando Ubuntu se quedaba sin memoria disponible, el kernel de Linux recurría al conocido OOM Killer (Out Of Memory Killer). Esta es una función que se centra en finalizar procesos y recuperar recursos para que el sistema obtenga un impulso de rendimiento.

El problema era que algunos componentes esenciales del escritorio podían acabar en la lista de posibles víctimas, incluso cuando la causa real era una aplicación que estaba consumiendo enormes cantidades de RAM.

Según explicó Jean Baptiste Lallement, integrante del equipo de Canonical, servicios críticos como GNOME Shell o D-Bus podían ser seleccionados antes que la aplicación responsable del consumo excesivo de dicho componente y eso es lo que hace Ubuntu 26.10, porque modifica la puntuación OOM de 39 servicios fundamentales del sistema.

Entre ellos se encuentran GNOME Shell y varios servicios D-Bus. Estos procesos pasan a recibir una puntuación de -500, lo que reduce significativamente las probabilidades de que sean eliminados cuando el sistema necesita liberar memoria.

Ahora, con respecto a las apps de alto consumo podrían ser finalizadas antes que los elementos que mantienen viva la sesión gráfica. Esto es muy importante porque las puntuaciones OOM abarcan un rango entre -1000 y 1000

Cuanto más bajo es el valor, menos probable es que el kernel seleccione ese proceso para terminarlo. Canonical detectó que en versiones anteriores ciertos componentes del escritorio compartían niveles similares a los de aplicaciones comunes.

Como consecuencia, en determinados escenarios el sistema podía cerrar una parte crítica de la interfaz gráfica mientras mantenía activos procesos mucho más responsables del consumo de memoria, según OMGUbuntu.

Canonical también cambia el papel de systemd-oomd para evitar cierres completos de sesión

Ubuntu también utiliza "systemd-oomd", una herramienta que supervisa la presión de memoria y actúa antes de que la situación alcance niveles críticos.

Sin embargo, este servicio funciona con criterios distintos a los del kernel y no tiene en cuenta las mismas puntuaciones OOM al decidir qué procesos finalizar.

Esto provocaba que algunas sesiones completas terminaran abruptamente aunque los nuevos valores de protección estuvieran configurados correctamente.

Por ese motivo, Canonical ha desactivado la política que permitía a "systemd-oomd" cerrar automáticamente toda la sesión del usuario cuando detectaba una presión elevada sobre la memoria.

El cambio se ha implementado mediante el paquete "ubuntu-settings" 26.10.1 y ya forma parte del repositorio de desarrollo de Ubuntu 26.10. En su lugar, el parámetro "ManagedOOMMemoryPressure" pasa a configurarse en modo automático para "user@.service", eliminando el comportamiento anterior orientado a finalizar sesiones completas. 

Según los datos publicados por la compañía, siete de cada diez sesiones terminaban cerrándose bajo determinadas cargas de trabajo antes de aplicar la corrección.

Pero, con la nueva política, ninguna de las sesiones analizadas sufrió ese desenlace. Eso no significa que Ubuntu sea inmune a quedarse sin memoria y las aplicaciones seguirán pudiendo cerrarse cuando la RAM se agote. Lo otro es que no va a ser necesario que se cierre por completo la sesión para que puedas seguir trabajando.

Canonical también ha solicitado a los usuarios que prueben este comportamiento en equipos con poca RAM o sin espacio de intercambio y reporten posibles incidencias a través de Launchpad.