VT Security, experto en Linux y ciberseguridad: "Hay un mundo más allá de Ubuntu y Arch... Existen usuarios súper atrincherados que desafían el tiempo con sus sistemas únicos"

Diferentes distribuciones de Linux
Diferentes distribuciones de LinuxGenerada con IA / Computer Hoy

Expertos de VT Security advierten que acostumbrarse a los instaladores fáciles de Canonical o a la consola de Valve hace que te pierdas lo mejor del software libre.

Si utilizas Linux en tu ordenador del día a día, lo más normal es que hayas ido a lo seguro desde el primer minuto. Es lo más natural del mundo cuando alguien decide dejar a un lado Windows para probar con este sistema operativo y todo su mundo de distribuciones. Casi todo el mundo acaba instalando Ubuntu por recomendación o se va directo a SteamOS si lo que busca es jugar, pero hay un problema. 

Lo cierto es que no hay nada malo en ello para empezar, pero los analistas que trabajan todos los días protegiendo redes aseguran que quedarte anclado solo en esas dos opciones te frena bastante si de verdad quieres entender cómo funciona tu máquina.

Esto es algo de lo que precisamente hablan en Instagram los expertos de VT Security a través de un vídeo. Según explican, existe una comunidad enorme de usuarios veteranos que llevan años usando sistemas muy poco conocidos y que han ignorado totalmente las modas o esas distros famosas de la industria

El problema, explican, es que si te acostumbras a que un instalador automático te lo dé todo hecho con una interfaz bonita, te pierdes la oportunidad de saber qué está pasando realmente por debajo.

Según comentan, hay que perderle el miedo a salir de lo fácil. Mientras la gran mayoría de los usuarios se queda en la zona de confort de las distribuciones más conocidas, hay otros tantos que se lanzan a la piscina con un mejor resultado. 

El problema de ser muy purista: a veces solo quieres huir de Windows 11 sin complicarte la vida

Tal y como recomiendan, hay proyectos pensados para buscar fallos de seguridad, como la suite Kali Linux, o alternativas centradas en la estabilidad, como Debian.

Sin embargo, y si bien el consejo de estos expertos tiene todo el sentido, la realidad es muy diferente. Hay que entender que muchísima gente no es una apasionada de la tecnología ni tiene ganas de pasarse tres tardes peleándose con la terminal de comandos solo para que le funcione el WiFi o la impresora.

Para una gran parte de los usuarios, el salto a Linux no nace de unas ganas inmensas de controlar cada parte del código de su ordenador. Simplemente están cansados de los requisitos de Windows 11, de que el ordenador no funcione como debería o de la publicidad encubierta en el menú de inicio. 

Lo que buscan es una puerta de salida rápida y sencilla, y ahí es donde sistemas como Ubuntu o Linux Mint hacen un trabajo increíble que tampoco debería despreciarse.

Pedirle a una persona que solo quiere abrir el navegador web y usar un procesador de textos que se instale un sistema muy complicado desde cero solo para salir de la zona de confort es la mejor forma de asustarla y hacer que vuelva a Microsoft en dos días. 

Los instaladores automáticos y las tiendas de aplicaciones que están a un solo clic son necesarios porque bajan la barrera de entrada para millones de personas que jamás se habrían atrevido a tocar software libre.

¿Por qué Linux Mint es la mejor opción para abandonar Windows sin problemas?

No cabe duda de que el gran miedo que frena a casi todo el mundo en el primer intento es la barrera técnica de las distribuciones. Se suele pensar que para usar este sistema hace falta aprenderse de memoria cientos de comandos o pasar horas configurando controladores. Por suerte, hay opciones que son muy sencillas.

Para empezar, Linux Mint es probablemente la mejor opción a día de hoy. Se ve igual que Windows, consume muy pocos recursos y viene con todo lo necesario para trabajar, navegar y ver contenido desde el minuto uno.

Para empezar, solo requiere de 20 GB de almacenamiento en el disco duro, 2 GB de memoria RAM y al menos un monitor que funcione con una resolución de 1024x768. Esto quiere decir que hasta los PC antiguos tienen la posibilidad de hacer la instalación sin problemas.

Por otro lado, si tan solo cambias el fondo de pantalla a uno como el de Windows 10, te darás cuenta de que son sistemas con diseños muy similares. Por ejemplo, está la barra de tareas minimalista que tiene el menú de inicio también en la parte lateral izquierda con sus respectivas obligaciones, mientras que en la derecha hay opciones de fecha, hora, volumen y demás.

Y aquí viene el mejor truco de Linux: no necesitas borrar tu Windows para probarlo. Casi todas las distribuciones actuales tienen lo que se llama un modo Live

Esto significa que puedes grabar la distribución en un pendrive USB, reiniciar tu ordenador arrancando desde ese USB y probar el sistema operativo completo directamente desde la memoria, sin tocar ni un solo archivo de tu disco duro actual.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.