Windows 10 se queda: Dell reconoce que 1.000 millones de PC siguen usándolo

Usuario de Windows 10
Windows 10Imagen generada con IA

Ha pasado un mes desde la "muerte" de Windows 10, pero cientos de millones de usuarios no están dispuestos a cambiar. Windows 11 cada vez apetece menos.

El fabricante Dell ha revelado en su resumen de resultados unos inquietantes datos sobre Windows 11. Según sus estadísticas, hay 1.500 millones de PC activos. 500 millones no pueden actualizar a Windows 11 por el requisito del chip TPM 2.0, y otros 500 millones pueden actualizar, pero no quieren.

Esto indica que, de 1.500 millones de PC activos, 1.000 millones aún usan Windows 10. Así que Windows 11 solo está instalado en el 33 % de los PC.

Son unas cifras muy diferentes a las estadísticas de Microsoft y firmas analistas como StatCounter, en donde aseguran que Windows 11 habría superado a Windows 10.

El gran fracaso de Windows 11

Si tengo que fiarme de alguien, sin duda me quedo con los datos de un fabricante de PC como es Dell, que conoce su mercado. Si aún quedan mil millones de PC con Windows 10, el fracaso de Microsoft es absoluto.

No es difícil ver por qué. Windows 11 es un sistema operativo lento y pesado que consume muchos recursos, con numerosos bugs: casi cada semana, un parche que corrige algo estropea otra cosa. Además es tremendamente intrusivo, con rastreos de todo tipo e infinidad de funciones que no necesitas. Y ni siquiera es gratis.

La IA lo ha empeorado todo, porque es una máquina de espiar. La decisión de Microsoft de convertir a Windows 11 en un sistema agéntico ha recibido un aluvión de críticas: aún más intrusismo, consumo de recursos y rastreos.

La evolución de Windows 11 no ayuda a que los usuarios abandonen Windows 10, porque todas las novedades están enfocadas a que Microsoft haga negocio con la IA, en lugar de a cubrir las necesidades de los usuarios.

Dell lo ve como una oportunidad: “Tenemos alrededor de 500 millones de PC capaces de ejecutar Windows 11 que no se han actualizado”, ha dicho el director de operaciones de Dell, Jeffrey Clarke. "Y tenemos otros 500 millones que tienen cuatro años y no pueden ejecutar Windows 11. Son grandes oportunidades para actualizar a Windows 11 y a la tecnología moderna. Igualmente importantes son los AI PC”.

El problema es que esos 1.000 millones de usuarios no tienen incentivos para actualizar, y solo lo harán cuando su PC se caiga a pedazos.

Todo se torció cuando Microsoft olvidó que un sistema operativo es una interfaz entre el usuario y la máquina. Un software que permite al usuario manejar el ordenador, consumiendo los mínimos recursos posibles, sin molestar. Y nada más. Ahora es una plataforma de servicios, funciones y aplicaciones que nadie ha pedido, y que poco tienen que ver con un S.O. Y eso, ya no tiene arreglo.