El aeropuerto de Gatwick instala un sistema de robots aparcacoches que da miedo verlo: aparcan los coches tan pegados que no se pueden ni abrir las puertas

Robots moviendo coches
Robots moviendo cochesGenerado con IA/Freepik
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El Aeropuerto de Gatwick estrena robots de Stanley Robotics para aparcar coches que estén obstruyendo el espacio o causen problemas con un funcionamiento autónomo.

Las innovaciones aeroportuarias ante el crecimiento de la inteligencia artificial están yendo más allá de lo que muchos pensaban y hacen que te preguntes si ya estamos en el futuro.

Como se ha podido ver durante los últimos años, ya existen robots que están asumiendo tareas cada vez más complejas para mejorar la eficiencia, reducir tiempos de espera y optimizar el uso del espacio.

Ahora, esta tendencia llega también al aparcamiento del Aeropuerto de Londres-Gatwick, donde se está desplegando un sistema en el que se ha robotizado el estacionamiento para almacenar vehículos con precisión extrema. 

Así funcionan los robots que aparcan vehículos en Gatwick sin que entregues las llaves

No cabe duda de que Madrid es uno de los lugares de España con mayor congestión vehicular y es que es complicado en ciertas zonas conseguir aparcamiento. 

Una tecnología robótica como la que se está implementando en el Aeropuerto de Gatwick podría ser lo que se necesita en este tipo de ciudades. ¿Por qué? Los coches quedan estacionados tan juntos que ni siquiera sería posible abrir sus puertas.

Dicho sistema se ha convertido en el primero del Reino Unido en introducir un servicio de aparcamiento robotizado desarrollado junto a Stanley Robotics.

Lo curioso es que, en lugar de recorrer un aparcamiento buscando una plaza libre, tú conduces hasta una cabina privada situada cerca de la Terminal Sur, estacionas el vehículo dentro y confirmas la reserva mediante una pantalla interactiva.

Después de esto, sin tener que dejar las llaves del vehículo, el propio mecanismo se encarga de visualizarlo y reposicionarlo. El proceso consiste en deslizar por debajo del coche, lo eleva sujetándolo directamente por las ruedas y lo transporta hacia una zona restringida donde no existe tránsito de peatones.

Gracias a este sistema, los vehículos pueden colocarse extremadamente cerca unos de otros, ya que nadie necesita acceder a ellos mientras permanecen almacenados.

Tal y como se puede apreciar en el vídeo compartido, el robot hace su trabajo de una manera rápida, eficiente y con alta precisión, dejando coches alineados sin apenas separación para optimizar el espacio al máximo, usando diversos componentes tecnológicos como sensores LIDAR, cámaras para mapear en tiempo real e inteligencia artificial.

Cuando aterrizas, el coche ya debería encontrarse preparado en una cabina de entrega, evitando desplazamientos por grandes aparcamientos y reduciendo el tiempo necesario para abandonar el aeropuerto.

Más capacidad y menos espacio, aunque el debate sobre la dependencia tecnológica sigue abierto

La principal ventaja del sistema no está únicamente en la comodidad para el viajero, sino en la optimización del espacio sin necesidad de tener que multiplicar la infraestructura de forma masiva

Como los robots no necesitan abrir puertas ni dejar espacio para el acceso de conductores, los vehículos pueden almacenarse de forma mucho más compacta que en un aparcamiento convencional.

Oli Bedford, responsable de Acceso al Aeropuerto, Marketing y Productos Comerciales de Gatwick, afirmó: “Esto representa un antes y un después para nuestros pasajeros. Es un servicio rápido, fácil de usar y totalmente cómodo. Además, pueden conservar sus llaves durante todo el viaje, lo que les proporciona una tranquilidad adicional mientras están de vacaciones”. 

Por su parte, el director ejecutivo de Stanley Robotics, Clément Boussard, señaló: “Estamos encantados de colaborar con el Aeropuerto de Gatwick de Londres” y explicó que el proyecto ayudará a responder a los desafíos de capacidad de aparcamiento asociados al crecimiento futuro del aeropuerto.

Sin embargo, el despliegue también ha reabierto un debate sobre si resulta conveniente seguir incorporando capas adicionales de automatización a infraestructuras críticas que ya dependen intensamente del software y las redes digitales.

Los aeropuertos modernos han experimentado interrupciones provocadas por fallos informáticos, incidencias técnicas e incluso problemas de ciberseguridad, por lo que algunos expertos consideran razonable preguntarse hasta qué punto es bueno ampliar esa dependencia tecnológica.

Es decir, si un hacker llega y obtiene el acceso de todos los sistemas tecnológicos, las cosas podrían ser muy graves. Por eso, estas implementaciones deben llevarse con mucho cuidado y contar con las capacidades necesarias para evitar conflictos futuros.