¿Qué es una AI Factory y por qué su impacto será tan grande como el de la electrificación o la llegada de internet?

Generada con IA

La explosión de la IA y las necesidades del mundo de que sea más potente empezó a hacer que las formas tradicionales de crearlo no fueran suficientes. Así surgen las AI Factories.

La inteligencia artificial ya no es solo una palabra de moda o un tema del que solo saben unos pocos. Está presente en muchas cosas que usamos todos los días, pero detrás de todo esto hay mucho más que solo algoritmos: hay grandes 'fábricas' donde se crean, entrenan y perfeccionan esas inteligencias artificiales para que funcionen bien y puedan escalar al nivel que necesitamos.

Estas grandes fábricas se llaman AI Factories o fábricas de inteligencia artificial, y son la clave para que la IA se convierta en algo útil. Puede que suene a un nombre que se ha inventado Elon Musk, pero no: son centros reales donde se mezclan enormes cantidades de datos, superordenadores y equipos muy especializados para convertir ideas y datos en tecnologías de máximo calado.

Y es que, hace tres o cuatro años, la inteligencia artificial era algo para pruebas pequeñas o grandes compañías con presupuestos enormes. Hoy, la demanda ha estallado y todo el mundo quiere aprovechar la IA, desde empresas medianas hasta gigantes tecnológicas

Por eso estas fábricas de IA han nacido. Son espacios diseñados para hacer tres cosas: gestionar los datos que alimentan modelos inteligentes, entrenar esos modelos de manera eficiente y luego hacer que se usen por millones o incluso miles de millones de personas.

¿Qué son las 'AI Factories'?

Aunque antes se ha mencionado, lo cierto es que el nombre ya da pistas. Son literalmente fábricas,  pero en lugar de coches o comida, produce modelos y aplicaciones de inteligencia artificial. Es decir, estos lugares reúnen todo lo necesario para transformar datos e ideas en cerebros que pueden aprender, predecir o tomar decisiones.

Aquí, eso sí, el concepto de 'fábrica' es algo metafórico si piensas en las fábricas que puedes encontrar a las afueras de tu ciudad. En esta fábrica, los trabajadores no son obreros con cascos ni máquinas que ensamblan piezas, sino investigadores, ingenieros y startups que colaboran para crear chatbots, modelos de lenguaje y otras tecnologías.

La materia prima en este lugar son los grandes volúmenes de datos que alimentan la inteligencia artificial. La maquinaria son los superordenadores y hardware especializado que procesan esos datos y entrenan los modelos de IA.

Y el proceso de producción incluye todas las herramientas y metodologías de última generación que permiten transformar esos datos y potencia informática en aplicaciones que usamos todos los días. Este sería el producto final.

Pero, ojo, no es poner un algoritmo en un ordenador y ya. En una AI Factory hay un proceso bien pensado: se hacen con millones de datos, los organizan, limpian lo que sobra, etiquetan lo necesario para que el modelo aprenda, entrenan el modelo con enormes recursos computacionales para que entienda esas señales, lo prueban mucho para ver que funcione bien y luego lo exportan para que se use en una app o servicio real.

Estas fábricas no son solo hardware ni solo software, sino un conjunto organizado que trabaja para acelerar y mejorar todo este ciclo, que en proyectos más pequeños tardaría meses o años.

Diferentes empresas y países están apostando fuerte por desarrollar sus propias AI Factories, porque a día de hoy son la pieza principal para competir y no quedarse atrás. Desde Europa hasta Asia y América, verás que uno de los objetivos es democratizar el acceso a estas potentes infraestructuras para que no solo los gigantes puedan aprovecharlas.

Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirma que la próxima revolución industrial pasa por aquí

Para el CEO de Nvidia ya suponen, como ha comentado en una charla, una nueva revolución tecnológica e industrial, tal y como ya ha ocurrido en otras ocasiones en el pasado.

En concreto, han presentado sistemas que alcanzan rendimientos hasta 4.000 veces superiores a los de hace solo seis años, y su fabricación involucra a más de 150 empresas del ecosistema tecnológico taiwanés. La clave está en la arquitectura Grace Blackwell y la tecnología NVLink Fusion, que permiten crear superordenadores personalizados combinando CPU, GPU y otros chips de distintos proveedores.

Pero, ¿qué significa esto para el mundo real? Huang lo tiene claro y estas infraestructuras no son simples centros de datos. Son auténticas fábricas digitales que convierten energía en tokens, la moneda de la economía basada en IA. Y su impacto, insiste, será tan profundo como el de la electrificación o la llegada de internet.

El CEO asegura que la IA está en un 'punto de inflexión' y que su compañía ya es la columna vertebral de los grandes centros de datos y de la economía actual a nivel tecnológico. 

Desde luego, el alcance de esta revolución es global y empresas como MediaTek, Fujitsu y Qualcomm ya forman parte del ecosistema industrial que colabora con Nvidia para desplegar estas infraestructuras por todo el mundo. 

Y la inversión no es poca, ya que construir una AI factory de un gigavatio puede costar entre 60.000 y 80.000 millones de dólares, de los cuales la mayor parte va a sistemas electrónicos y de computación.

Tal y como este explica, la idea es que, en el futuro, todas las empresas tengan una 'fábrica de IA' secundaria, con sus propios robots y sistemas inteligentes que trabajarán de manera autónoma, mientras incluso van aprendiendo de su entorno y optimizando todos los procesos. "La IA está expandiendo los límites de lo posible, convirtiendo los sueños de ayer en las realidades de hoy", afirmó el CEO.

El Gobierno de España invertirá unos 62 millones de euros en la primera 'AI Factory'

Viendo todo esto, es lógico que España no quiera quedarse atrás, o al menos luchar por aportar su pequeño granito de arena. El anuncio, en 2024, de que Barcelona será sede de una de las primeras AI Factories europeas es un hito para España y para toda Europa. 

El gobierno español anunció que invertirá cerca de 62 millones de euros en este proyecto, respaldado además por la Generalitat de Catalunya y varios países como Portugal, Turquía y Rumanía, sumando una inversión de casi 200 millones de euros junto con aportaciones europeas.

Ubicada en el Barcelona Supercomputing Center, esta fábrica dispondrá de superordenadores de última generación, incluido el MareNostrum 5, actualizado para entrenar modelos de IA generativa avanzada. Además, ofrecerá a empresas, pymes, startups e investigadores acceso a esta infraestructura, que hasta ahora estaba reservada casi exclusivamente para la comunidad científica.

Ahora mismo se sabe que está en plena fase de implementación y se espera que esté totalmente operativo para finales de 2025. 

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.