Los aranceles de Donald Trump no se aplicarán a ordenadores, móviles y chips, pero los precios subirán igual

El caos más absoluto reina en el comercio mundial, mientras el presidente de Estados Unidos retrocede y ajusta los aranceles a la medida de sus empresas. Hoy la tecnología se salva, mañana ya veremos.
El surrealismo se ha instalado en la Casa Blanca. Tras repartir aranceles a todo el planeta desde una cartulina, viéndose a sí mismo como el rey del mundo que impone castigos a sus súbditos, Donald Trump cambia sus propias reglas casi cada hora, en función de con quien cene esa noche. La novedad de hoy es que quita las tarifas a los ordenadores, smartphones, chips, y otras tecnologías.
Según ha publicado Bloomberg, Jensen Huang, el CEO de Nvidia, pagó un millón de dólares para cenar con Donald Trump, y al día siguiente quitó las tarifas a los chips de IA. Ahora lo ha extendido a todos los ordenadores, móviles, discos duros, procesadores, y memoria. No está claro si eso cubre a las consolas, con las reservas de Nintendo Switch 2 canceladas en Estados Unidos y Canadá.
Y aunque esto va a ser un alivio para el mercado tecnológico, no va a impedir que los precios suban.
La tecnología se salva de los aranceles de Trump
Cuando las empresas de tu país son las que más venden en el extranjero, y cuando todas ellas dependen de proveedores y suministradores de todo el mundo, principalmente China, instaurar aranceles a todos los países es un sinsentido. Más aún, un 145% a China.
Con unas proyecciones de deuda que llevarían al país a la quiebra, Donald Trump ha tenido que retroceder. Pero su respuesta no ha sido quitar los aranceles, sino personalizarlos a medida en función de las necesidades de sus empresas, con lo que cabreará aún más al resto de países, y a sus propias industrias, ya que unas sufrirán durísimos aranceles, y otras ninguno.
Quitar las tarifas a buena parte de la tecnología (no a toda) es un alivio para gigantes como Apple o Nvidia. A última hora, también las ha eliminado de los pequeños paquetes que llegan de China de tiendas como Shein o AliExpress, que es donde la gente compra tecnología barata como auriculares, móviles o consolas chinas.
Pese a esta eliminación parcial de los aranceles en productos tecnológicos, mientras las tarifas se mantengan en otros sectores, los precios de la tecnología van a seguir subiendo.
Primero, porque solo se han eliminado en ciertos componentes electrónicos, no en todos. Y segundo, porque todo en economía está relacionado. Si suben los materiales, desde el plástico a los metales o el empaquetado, si sube la inflación por los aranceles a los alimentos y otras industrias, los precios de móviles, ordenadores, y otros dispositivos, también subirán.
De momento, Trump ha retrasado las tarifas 90 días, pero los mercados no se lo han tomado bien, porque es retrasar tres meses la agonía, y paralizar las inversiones todo ese tiempo. Nadie se atreve a invertir si no sabes por dónde va a salir el presidente de Estados Unidos.
