Así te rastrearán los gobiernos en 2026: la tecnología ya está lista

Una rama de la IA se enfoca en las tácticas de espionaje y rastreo de multitudes. En 2026 el mundo estará lleno de ellas y sabrán donde estarás en todo momento.
El seguimiento de Chrome es una de las cosas que influyen en tu privacidad, pero no solo debes preocuparte por eso. Hay apps de móvil que te piden permisos de ubicación directos para saber dónde estás y eso es peor.
Así como hay programas para rastrear amigos y familiares o usar Google Maps con el GPS, ciertas compañías solicitan esta información para poder ofrecer servicios, lo cual ha llevado a que se desarrollen sistemas de reconocimiento y vigilancia.
Tal y como sucede con las cámaras que hay en semáforos que usan los gobiernos, con la llegada de la inteligencia artificial, el rastreo de personas podría volverse más preciso, masivo e invasivo.
Si ya muchos temían por la estrategia de radar con WiFi, la nueva “Visión Artificial” probablemente sea más terrorífico a partir de 2026 por los recientes avances realizados.
La Visión Artificial se está apoderando del mundo

ChatGPT recopila datos dependiendo de lo que decidas compartir y lo mismo pasa con otros chatbots similares, pero ahora la inteligencia artificial no solo va a generar esta preocupación, sino que irá más allá de lo que imaginas.
Si eres de los que piensa que la IA integrada de Hey Copilot en Windows 11 que va a convertirlo en un “sistema operativo agéntico” es un riesgo grande de privacidad y seguridad, lamentablemente no es lo único a lo que tendrás que temerle a partir de 2026.
Para ir al grano, la fuente mencionada reporta que una rama de la inteligencia artificial está evolucionando de una manera agigantada. Se trata de la Visión Artificial (VA), una tecnología que se está empleando en diversos dispositivos destinados al deporte, robótica, coches autónomos, drones de combate y vigilancia de alto nivel.
Lo curioso es que, aunque no lo parezca, un informe de Nature ha revelado que el 90% de 19.000 papers y el 86% de 23.000 patentes que se analizaron desde 1990, afirman que la mencionada tecnología se centra principalmente en el rastreo de humanos.
Ese parece ser el objetivo de los gobiernos y grandes compañías desde hace muchos años. Los investigadores de distintas universidades de Estados Unidos y Europa, han encontrado que este trabajo mayormente se destina a obtener información de rostros de personas y movimientos de cuerpos.
“El avance técnico del propio campo de la visión artificial, la falta de una cultura crítica y socialmente consciente dentro del campo, las estructuras institucionales que premian la vigilancia o el pensamiento mágico en torno a la tecnología que presupone que las tecnologías de vigilancia son la solución a problemas políticos y culturales”.
Algunos de estos, buscan “datos humanos socialmente relevantes”, explica la investigadora del Trinity College de Dublín (Irlanda), Abeba Birhane que es también una de las líderes del estudio presentado.
La experta agrega que desde los inicios de la VA, los esfuerzos se han “quintuplicado” debido a la financiación de grandes organismos que apoyan los avances. Principalmente, el crecimiento se nota en Estados unidos y China.
Críticas en Reino Unido por el uso de VA por “invasión a la privacidad”

Es de suma importancia enterarse de lo que se comparte desde The New York Times, donde se afirma que el Primer Ministro Keir Starmer, ha intensificado dicha rama de la IA en Londres, Inglaterra, Reino Unido.
En primer lugar, está el uso de reconocimiento facial, donde ya hay escenarios que recuerdan a episodios de Black Mirror (serie de ciencia ficción de Netflix).
Más de 1.000 personas han sido detenidas o multadas con la Visión Artificial. Desde 2024, ha identificado rostros junto a una base de datos policiales en la que hay más de 16.000 sospechosos, afirma el jefe de la Policía Metropolitana de la ciudad, Mark Rowley.
Por muy efectiva que sea esta tecnología, dichas medidas están generando críticas e inseguridades en la población, donde una parte piensa que es una invasión a la privacidad y a los derechos civiles.
De hecho, el investigador de la Universidad Monash, Jathan Sadowski, agrega que es “deshumanizante” porque, en ocasiones, este tipo de proyectos suelen referirse a los humanos como “objetos” solo para obtener estadísticas o conseguir fines mayores.
La preocupación continúa y, es notable que aunque hay muchos beneficios en distintas áreas de la tecnología, el desarrollo de la VA continúa. En cuanto a la solución, no es eliminarla porque ya es inminente la evolución de la inteligencia artificial, sino poner límites con respecto a su uso, tal y como explican los especialistas.
