Tu cable USB-C podría ser un espía: así se desvela en un análisis con rayos X

Lumafield

Puede que tu cable USB-C esconda sofisticada electrónica que pueda acabar siendo peligrosa. Esta investigación ha mirado con lupa su interior, y hay sorpresas.

Además de dispositivos muy comunes como los teléfonos móviles y los ordenadores portátiles, también los accesorios como los cables suelen estar prácticamente en cualquier hogar y también en cualquier empresa.

Uno de estos accesorios son los cables USB del tipo C, unos cables tan baratos como 10 euros, y en otras ocasiones tan caros que alcanzan los 200 euros.

Y evidentemente, el interior de estos cables USB del tipo C no son todos iguales, incluso algunos cuentan con una circuitería muy sofisticada que podría esconder peligros.

Gracias a distintos equipos como el escáner de rayos X industrial Neptune de Lumafield se puede ver el interior de los distintos cables USB-C que tenemos en el mercado, desde el Thunderbolt 4 de Apple hasta uno de Amazon Basics.

En una reciente publicación, Lumafield investigó un cable USB de O.MG, demostrando la sofisticada electrónica que puede encontrarse en su interior.

De hecho, dentro de la sofisticada electrónica de ciertos cables USB del tipo C, puede esconderse hardware capaz de inyectar código malicioso, extraer datos personales y de registrar pulsaciones de teclas.

No obstante, consideran que la tomografía computarizada es una herramienta de seguridad importante hoy día para verificar la integridad de todo tipo de hardware y también accesorios como cables USB-C.

Si bien no deberíamos preocuparnos dado que es raro que un consumidor medio se gaste en un cable de estas características más de 100 dólares, lo cierto es que las empresas sí deberían estar más al tanto por lo que pueda esconderse en su interior.

Recomiendan utilizar cables USB del tipo C certificados y evitar los puertos de carga USB públicos.

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