Pagaron 3.500 euros por la cama inteligente de Mark Zuckerberg y Elon Musk, y el apagón de Amazon la ha dejado reclinada o con la calefacción encendida

Eight Sleep

La nube puede ser una ayuda, pero cuando se depende al 100% de ella, sin necesitarlo, se llega a situaciones absurdas, como la que ha ocurrido con las camas Eight Sleep. Somos esclavos voluntarios de la tecnología.

Hace unos días, la nube AWS de Amazon, la más grande del mundo, se apagó durante unas horas, tumbando miles de webs y servicios de Internet. Los efectos secundarios han sido muy diversos, pero uno de los más curiosos, tiene que ver con las camas inteligentes Eight Sleep.

El fallo de la nube de Amazon pilló a muchos usuarios de madrugada, así que estaban durmiendo cómodamente en sus camas inteligentes. En mitad de la noche, algunos se despertaron con la espalda dolorida, porque la cama estaba reclinada. O sudando a mares, porque la calefacción interna del colchón había permanecido encendida durante toda la noche.

Cuando fueron a arreglarlo, se dieron cuenta de un absurdo fallo de diseño: la cama no se puede controlar si no está conectada Internet. En el caso de la calefacción, basta con quitar el enchufe y apagar todas las funciones... Pero las camas reclinadas... así se quedaron. La alarma también dejó de funcionar.

El error de los dispositivos conectados eternamente a Internet

Todo se arregló a las pocas horas, cuando la nube de Amazon se recuperó. Pero, ¿y si hubiese tardado días? Del mismo modo, si la cama requiere una conexión a Internet permanente... ¿Qué pasa si se corta tu conexión doméstica, por un fallo de la operadora, o tu router? Pues lo mismo, básicamente.

Las camas Eight Sleep son en realidad un pod, una base similar a un somier, que se coloca debajo del  colchón, aplicable a cualquier cama.

Este pod se basa en algoritmos de IA entrenados con millones de horas de sueño de voluntarios, para controlar tres aspectos del descanso: la temperatura del colchón, la elevación, y el ruido ambiente.

En función de tu ciclo de sueño, varía la temperatura a lo largo de la noche (independiente para cada lado de la cama), reclina más o menos la cama, o emite sonidos para oculta posibles ruidos de fondo, o hacer que el sueño sea más agradable.

Según la compañía, con este sistema tardas un 44% menos de tiempo en dormirte, tiene un 34% más de sueño profundo, y reduce un 45% los ronquidos, y un 23% las interrupciones del sueño.

Deportistas famosos como Lewis Hamilton, y hasta el propio Mark Zuckerberg y Elon Musk, usan la cama Eight Sleep para descansar.

Una cama inteligente... que se vuelve tonta sin Internet

El precio de los pod (los hay con diferentes funciones) comienza a partir de los 3.448 euros en España, y además existe una suscripción llamada Autopilot, que controla las funciones mencionadas, a partir de 199 euros al año.

Sin duda parece una tecnología interesante... hasta que te quedas sin Internet. Entonces, la cama se queda fija en lo que estaba haciendo, y no se puede cambiar desde una app, o con botones físicos. Todo funciona en la nube, tal como comenta Dexerto.

El CEO y fundador de Eight Sleep, Matteo Franceschetti, ha pedido disculpas en X, prometiendo una solución. Y ha llegado rápido: ya es posible controlar la cama desde una app del móvil.

La pregunta es, ¿por qué no ha estado disponible desde el primer día? ¿Para qué necesita conectarse a la nube una alarma, o la elevación de la cama? ¿La IA que controla la cama no puede funcionar en local? Según han comentado algunos afectados, podría estar relacionado con la "excusa" para cobrar una suscripción permanente por estos servicios.

Y aunque el procesamiento de la IA en la nube se puede entender, es incomprensible que funciones como el control de temperatura, la alarma o la inclinación de la cama, no dispongan de botones físicos o control local mediante una app. 

Una cosa es aprovechar la nube, y otra ser esclavos de ella. El apagón de AWS ha abierto los ojos a mucha gente.

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