ChatGPT no convence a los profesores por un sencillo motivo: “No es capaz de sentir”

Computer Hoy

Sam Altman asegura que OpenAI está más cerca que nunca de alcanzar la inteligencia artificial general con ChatGPT, los profesores aseguran que miente. La IA sigue sin ser capaz de comprender los sentimientos humanos.

Sam Altman prometió que OpenAI alcanzaría la inteligencia artificial general (AGI) en unos años, pero la promesa es más difícil de cumplir de lo que parecía. La IA no puede competir con el cerebro humano a pesar de que algunos modelos tengan cierto potencial.

ChatGPT cuenta con más de 200 millones de usuarios activos semanales, pero alternativas como DeepSeek empiezan a convertirse en un duro rival con un total de 100 millones desde que salió al mercado. Los investigadores lo tienen claro, la IA aún está lejos de entender los sentimientos humanos.

Los profesores y expertos destacan el poder de la inteligencia artificial para acciones simples, incluso personas como Tim Cook o el propio Altman la utilizan para redactar correos y organizar su bandeja de entrada. La IA puede ahorrar horas de trabajo, pero tiene algunas limitaciones.

OpenAI sigue lejos de alcanzar la inteligencia artificial general

Algunos investigadores como Tom McAllister, profesor de Bellas Artes y Escritura Creativa en la Universidad de Rutgers-Camden asegura que ChatGPT ni siquiera tiene la creatividad necesaria para escribir buenos textos.

El profesor ha expresado en una entrevista con el New York Times que las promesas de Sam Altman con la última versión de OpenAI nada tienen que ver con la realidad. ChatGPT es relativamente bueno en escritura creativa, pero no deja de ser una IA, opina McAllister.

Los profesores han puesto a prueba a ChatGPT

Tom McAllister ha sido uno de los múltiples profesores que ha puesto a prueba a la IA. ChatGPT podía aprobar exámenes de química, física y matemáticas, incluso obtener una calificación media mayor que los alumnos, pero suspende en creatividad.

El profesor ha solicitado a sus alumnos que redacten un texto similar a unas memorias utilizando el chatbot de OpenAI. El único requisito es que el resultado final mostrase una faceta desconocida del protagonista de la historia o relatase un momento de su vida que fuese relevante. 

El resultado no ha sorprendido a Tom McAllister. ChatGPT ha elaborado textos correctos, pero totalmente planos y sin ninguna sensibilidad. El chatbot repite una fórmula similar en algunas memorias haciendo que el resultado sea impersonal.

"Escribir una memoria no se trata solo de decir: 'Mírenme', sino de conocerse a uno mismo y definirse, en parte revisitando experiencias difíciles, analizándolas desde todos los ángulos y complicándolas en la narración. Este proceso es un acto que hace que el autor esté más vivo. Delegar esta tarea a una máquina es profundamente desalentador", explica McAllister.

El profesor en escritura creativa asegura que a ChatGPT le falta "esa chispa de rebelión que es nuestra mayor fortaleza”. La empresa de Sam Altman no consigue que el chatbot sea capaz de mostrar sentimientos en los textos.

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