China lanza LineShine LX2, una supercomputadora "libre de Nvidia" de hasta 1,54 exaflops con 2,4 millones de núcleos Armv9 de Huawei

China vuelve a sacar pecho ante su ya clara independencia del mundo. Esta vez es el turno de LineShine LX2, un superordenador sin GPU occidentales.
China acaba de sacar a la luz una supercomputadora creada para entrenar inteligencia artificial sin utilizar las ya míticas y potentes tarjetas gráficas de Nvidia. El objetivo sigue la línea que el país asiático sigue desde hace unos años y que se ha acelerado tras su batalla arancelaria con EEUU: reducir la dependencia de tecnología extranjera.
Este sistema, según los datos que se han podido conocer, alcanza hasta 1,54 exaflops de rendimiento en tareas de entrenamiento de IA. Para ponerlo en contexto, la capacidad de cálculo es extremadamente alta, capaz de procesar cantidades masivas de datos en muy poco tiempo. Todo ello sin, recordemos, recurrir a las GPU por las que el mundo entero se pela.
Pese a esto, este superordenador ya se puede incluir directamente dentro del grupo de las máquinas más potentes del planeta. Puede procesar en una sola tarde una cantidad de información que a un ordenador actual le llevaría miles de años completar.
El corazón de esta máquina está formado por unos 20.480 nodos de cálculo, cada uno con dos procesadores LX2. En total, el sistema suma alrededor de 40.960 chips. Cada procesador integra 304 núcleos basados en arquitectura Armv9 (de Huawei), lo que conduce, en total, a unos 2,45 millones de núcleos trabajando de forma coordinada.
Además, los ingenieros chinos han creado un sistema de memoria muy curioso que une memoria de banda ancha rápida de 32 GB soldada directamente al chip con hasta 256 GB de memoria RAM DDR5 convencional por fuera.
Esto permite a la LineShine romper con uno de los grandes cuellos de botella actuales: las lentas y costosas transferencias de datos que suelen producirse entre el procesador principal y la tarjeta gráfica. Al estar todo en el mismo espacio, los datos se pasan sin intermediarios.
Eso sí, siendo totalmente honestos, enfocar toda la potencia de un superordenador en procesadores esconde una letra pequeña: son menos eficientes que los basados en tarjetas gráficas como las de Nvidia. Consiguen los mismos resultados, eso es cierto, pero consumiendo más electricidad.
Sin embargo, la independencia tiene este coste. Al no contar con chips especializados en el bajo consumo para tareas de IA, la cantidad de energía necesaria para alimentar y refrigerar estos 40.960 procesadores trabajando a la vez es inmensa.
Pese a todo esto, China ha decidido aceptarlo y prefiere gastar mucha más energía en sus centros de datos y construir máquinas más grandes a cambio de conseguir una independencia absoluta de las cadenas de suministro extranjeras y del ecosistema de software cerrado de Nvidia.
Sin Nvidia: así responde China al bloqueo tecnológico de EEUU
No cabe duda de que, en los últimos dos o tres años, la relación entre China y Estados Unidos en este aspecto ha pasado de competencia a una batalla.
El punto de partida está en los controles de exportación de Estados Unidos, que han bloqueado por completo el acceso de China a chips de última generación y maquinaria de fabricación de semiconductores. Empresas como Nvidia o fabricantes como ASML se han quedado en el medio, simplemente acatando, en cierta medida y con bastantes pegas, las normas.
Donald Trump argumenta que estos controles buscan proteger la seguridad nacional y evitar que tecnología pueda ser utilizada con fines militares. Pekín, por su parte, lo interpreta como un intento de frenar su crecimiento. Es por eso que han activado una estrategia de independencia tecnológica acelerada.
Uno de los ejemplos precisamente es el impulso a fabricantes nacionales de chips como Huawei. La empresa ha creado procesadores propios y ha mejorado sus procesos y presencia en aspectos como la inteligencia artificial y centros de datos. Es para China su mayor orgullo.
Por supuesto, no está solo y empresas como Baidu o Alibaba están poniendo toda la carne en el asador en este proceso, creando sus propios modelos de IA y plataformas en la nube.
Pese a su complejidad, parece que lo están consiguiendo. Sin ir más lejos, Elon Musk ha afirmado con miedo y preocupación, tras su última visita a China, que "la cantidad de gente inteligente y trabajadora que hay es increíble".
Este en su momento ya afirmó que, si las cosas siguen tal y como van, Xi Jinping podría hacerle frente a Donald Trump con sus chips auténticos en menos de 5 años.
"China tendrá más poder que nadie y probablemente tendrá más chips", afirmó Musk, según una entrevista en el podcast Moonshots with Peter Diamandis, fragmento tomado por Business Insider.



