Un estudio demuestra que la IA no es tan inteligente después de todo: esto es en lo que falla siempre

Según los investigadores, puede parecer que la inteligencia artificial razona, pero no es así. Según los investigadores, la IA tiene serios problemas a la hora en enfocar sistemas dinámicos.
¿Hasta qué punto es inteligente la IA? Esta es una pregunta que seguramente mucha gente se formule en la actualidad. No en vano, esta tecnología cada vez tiene más peso dentro de la sociedad, y no se deja de hablar de ellas. Hay promesas a su alrededor que van desde un futuro sin necesidad de trabajar hasta directamente la inmortalidad, entre otros increíbles fenómenos.
También existen quienes opinan lo contrario claro. Hace un tiempo un experto defendía que la inteligencia artificial no es más inteligente que un gatito. Pues bien, precisamente más en esta línea se sitúa un nuevo estudio. No entra demasiado es hasta dónde llegará o no la IA, pero profundiza en su propia naturaleza. No, no sería tan inteligente, y la idea que muchos tienen de ella es errónea.
No se engañe, la inteligencia artificial no piensa
Ha sido una investigación mostrada en el portal tecnológico TechSpot la que ha arrojado un poco de escepticismo en torno a la inteligencia artificial. Por lo general, muchos asocian esta tecnología con la ciencia ficción, Terminator o Matrix, y asombrosas máquinas que razonan igual o mejor que los humanos. Pero sería algo muy alejado de la realidad, según consideran los especialistas.
¿Y por qué? Pues por un motivo fundamental: que nadie se deje engañar por su nombre, la inteligencia artificial no piensa. Hace no mucho, Stephen King dijo que estaba tranquilo acerca de la posibilidad de perder su trabajo. Que no veían verdadero ingenio o creatividad en los textos genéricos de la IA. Y quizá el conocido escritor diese precisamente con la clave del asunto.
Según se comenta en la investigación realizada, modelos de lenguaje como el más popular de todos, ChatGPT funcionan mediante patrones textuales, asociando palabras, y no entendiendo realmente cómo funciona el mundo, desde un punto de vista convencional. Es decir, que no razonan. De ahí sus “ensoñaciones” o las meteduras de pata que acostumbran a tener.
¿Sucede así verdaderamente con todos los modelos de esta tecnología que existen actualmente? En opinión de estos investigadores, sí. Por lo tanto, aunque muchos trabajos parecen estar en riesgo por culpa de la IA, quizá hubiese que ser prudentes al respecto. Sobre todo si lo que se buscan son resultados genuinos y, por decirlo de algún modo, entendimiento de verdad un problema.
Problemas para entender el mundo
Para llegar a estas conclusiones, científicos del MIT hicieron diferentes pruebas, para las que se basaron en distintas situaciones variables (y ahí está la clave del asunto, situaciones dinámicas). Un buen ejemplo para comprenderlo: el tráfico en Nueva York. Durante las pruebas, la IA indicaba perfectamente las rutas de la ciudad, pero cuando algo cambiaba, empezaba a confundirse.
Ya fuese porque se simulaba que había un accidente, restricciones o cualquier fenómeno que introducía la necesidad de un cambio: ahí la inteligencia artificial comenzaba a tener problemas realmente. ¿Y qué demuestra esto? Pues que la IA, aunque parezca inteligente, no lo es. Algo que muchas personas, y sobre todo empresas, deberían saber antes de apostar todas sus cartas a ella.