Exempleado de Google desvela por qué la compañía abandonó el "no seas malvado", su lema fundacional: "Y de repente, Google quiso tener una imagen de marca moderna, como Apple"

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El famoso lema que tanto caracterizaba a Google se volvió en su contra. Claire Stapleton afirma que la empresa abandonó sus valores y traicionó a sus empleados.
Si te dijera que Google ha sido un villano todo este tiempo, probablemente te preguntarías por qué o simplemente no lo creerías, pero eso es justamente de lo que habla el libro de Claire Stapleton, una exempleada que estuvo en la empresa desde 2012 hasta 2019.
Durante ese tiempo, la compañía de Sundar Pichai fue considerada una de las más admiradas del mundo y, aunque al día de hoy también, para esa época sucedieron muchas cosas.
Primero, todavía tenía su famoso lema, “Don't be evil” (“No seas malvado”), que ayudó a construir una marca en el mercado, pero varios ex trabajadores comenzaron a cuestionar si aquella filosofía seguía formando parte del ADN de la empresa.
La perspectiva de Stapleton ofrece una mirada crítica sobre cómo cambió la organización desde dentro, por qué cambió su lema y la razón que ha hecho que millones dejen de confiar en sus directivos o decisiones generales.
El giro que cambió a Google: de "No seas malvado" a la construcción de una gran marca global

Si las situaciones con respecto a las leyes antimonopolio, la exigencia de borrar miles de millones de datos del Modo Incógnito de Chrome y la demanda de la información de ubicación en móviles Android te parecían cosas impresionantes, hace más de una década pasó algo incluso más impactante.
Todo se remonta a 2007, año en el que Claire Stapleton ingresó a Google. Según explicó en una entrevista concedida a Ars Technica, entrar en la compañía fue una experiencia comparable a obtener un “boleto dorado en Willy Wonka”.
Aquí se mantuvo durante años, donde pasó por distintos puestos. Su contribución era tan importante que con el tiempo se ganó el apodo de “Bardo de Google”.
Aunque ahí tenía una perspectiva admirable de la compañía, cuando llegó a Google Creative Lab en Nueva York, parte de los proyectos estaban centrados más en un "optimismo tecnológico" que en resolver problemas reales.
A Stapleton le incomodaba esta sensación desde que empezó a ver el cambio y creció cuando fue trasladada al equipo de marketing de YouTube.
El punto de ruptura definitivo llegó en 2018, cuando alrededor de 20.000 empleados participaron en una protesta global contra la gestión de la compañía ante acusaciones de conducta sexual inapropiada que afectaban a varios ejecutivos de alto nivel.
Stapleton fue una de las organizadoras de aquella movilización y meses después abandonó Google debido a que estuvo en el proceso de "degradación profesional" tras participar en esas protestas.
Esa experiencia terminó convirtiéndose en la base de su libro Don't Be Evil: Bad Bosses, Fake Promises, and My Escape from Big Tech (No seas malvado: malos jefes, falsas promesas y mi huida de las grandes tecnológicas), donde analiza los cambios culturales por los que pasó la compañía desde su primer día de trabajo.
El momento en que Google quiso parecerse más a Apple
Para Stapleton, uno de los grandes puntos de inflexión se produjo en 2011, cuando Larry Page regresó al cargo de director ejecutivo sustituyendo a Eric Schmidt.
Aunque de parte del directivo seguía el enfoque de la innovación tecnológica, la ex empleada sostiene que el resultado fue exactamente el contrario. El testimonio compartido determina que fue la razón de la expansión de los departamentos, haciendo que un punto fuera más corporativo y burocrático.
Aquí fue cuando dijo una de las frases más llamativas de la entrevista: “Google se convirtió en un Borg hinchado. Y de repente, Google quiso crear una marca interesante, como Apple”.
De hecho, afirma que el cambio ayudó a explicar varios productos que no lograron cumplir las expectativas, como Google Glass o Google+, iniciativas que, en su opinión, respondían más al deseo de competir o reforzar la imagen.
Por otro lado, hubo una ruptura cultural porque antes era una organización abierta al debate y después simplemente era problemático: “señalas un problema y te conviertes en el problema”.
Con el tiempo, fue evidente que la empresa dejó sus principios atrás. "No seas malvado" dejó de ser el lema principal en 2015 con la reestructuración de Alphabet y se reemplazó por "Do the right thing" (Haz lo correcto).
