Expertos advierten que la IA peligrosa es inevitable: "Es extremadamente miope pensar que ningún otro competidor de Anthropic desarrollará capacidades similares a las de Mythos o incluso que no lo hayan hecho ya"

Claude Mythos ha sentado precedente en todo el mundo. Su potencial peligrosidad ha provocado que el mundo mire muy de cerca lo que OpenAI o Google están haciendo con la IA.

Hace solo unos días, la compañía tecnológica Anthropic se vio obligada a retirar del mercado sus dos modelos más potentes: Claude Fable 5 y Mythos 5. La decisión, en este caso, no se debe a un fallo, sino a una orden directa de Estados Unidos que prohíbe por completo que cualquier ciudadano extranjero utilice estos servicios. Aunque Anthropic lleva días negociando con los asesores de la Casa Blanca, todavía no han conseguido un acuerdo.

El motivo, como seguramente ya has escuchado o leído, es el enorme potencial militar y de hackeo que tienen estos sistemas de IA. Desde que Mythos vio la luz en abril, sus propios creadores advirtieron que la herramienta tiene una doble cara muy peligrosa

Por un lado, es capaz de revisar el código de cualquier programa para descubrir fallos de seguridad y ayudar a los programadores a protegerse; por el otro, esto también sirve para crear ataques informáticos masivos. 

Para intentar evitar problemas, la empresa lanzó primero una versión controlada llamada Mythos Preview a un grupo cerrado de expertos conocido como Proyecto Glasswing. La semana pasada hicieron lo mismo con la versión completa, mientras que el modelo Claude Fable 5 se abrió al público general con filtros para que no respondiera a preguntas sobre ciberseguridad o biología. 

Sin embargo, la administración de Donald Trump decidió intervenir de golpe al considerar que estos frenos que han puesto ciertamente se pueden saltar con facilidad.

El problema es que no todo el mundo está de acuerdo con parar en seco el progreso. Expertos aseguran que la decisión del gobierno es absurda y que solo sirve para frenar algo inevitable. Afirman que se está dedicando demasiado esfuerzo por una herramienta que finalmente verá la luz y que, por supuesto, la competencia está a punto de lanzar modelos similares

Por ejemplo, OpenAI ya ha contraatacado con Daybreak, una nueva IA que en realidad es una plataforma con diversas herramientas desarrolladas con sus socios de seguridad.

Mientras que Mythos es una IA que busca vulnerabilidades en el código, Daybreak tiene un enfoque diferente. También hace eso, pero al mismo tiempo aprovecha sus conocimientos hacker para crear código que bloquee de antemano esas vulnerabilidades.

La idea de OpenAI es que los desarrolladores usen Daybreak para ir revisando el código mientras lo escriben, para tapar las vulnerabilidades antes de lanzar la aplicación. Adelantarse a la IA mal usada de los ciberdelincuentes. Como ves, lo mismo que Anthropic.

Las tres razones por las que el gobierno ataca a Anthropic y no a OpenAI

Por un lado, la razón por la que la administración Trump intervino el 12 de junio de 2026 fue un informe técnico. Investigadores de Amazon descubrieron un fallo de seguridad grave en el modelo Claude Fable 5.

Este fallo permitía saltarse por completo los filtros de protección de la IA para obligarla a buscar y explotar vulnerabilidades. Amazon compartió lo encontrado con el gobierno y, ante el miedo de que países extranjeros descubrieran el mismo truco y lo usaran para lanzar ciberataques, la Casa Blanca exigió su bloqueo.

Por otro lado, la diferencia con OpenAI no está en que sus modelos sean menos potentes, sino en cómo los distribuyen. Por un lado, Anthropic ha tenido desde el lanzamiento de Mythos una estrategia completamente abierta (y esto le está pasando factura).

Aunque Mythos 5 era privado, Anthropic lanzó Claude Fable 5 (que comparte la misma potencia interna) al mundo, confiando en que sus filtros de texto impedirían que la gente hiciera preguntas peligrosas. Cuando el filtro falló, el modelo quedó expuesto para cualquiera.

En contraposición, OpenAI, como siempre, actúa de forma más cautelosa, como un búnker hermético, pero que, si lo piensas, tiene en sus manos el mismo poder. 

Por ejemplo, en abril de 2026, OpenAI lanzó su modelo especializado en ciberseguridad, GPT-5.4-Cyber. Sin embargo, en lugar de abrirlo al público, crearon un programa restringido llamado Trusted Access for Cyber. Para usarlo, los ingenieros tienen que subir su documento de identidad y pasar una verificación del gobierno. Aquí no ha habido apertura alguna al mundo, por lo que el gobierno no ha tenido que meter mano.

A todo esto hay que sumarle la tensión entre Anthropic y Donald Trump. Todo esto llega tras meses de tensión entre la cúpula de la empresa y el Pentágono. En febrero de 2026, el CEO de Anthropic, Dario Amodei, rechazó varias exigencias del Departamento de Defensa para permitir el uso libre de su tecnología en sistemas de vigilancia militar y armas autónomas.

De hecho, el Pentágono llegó a clasificar formalmente a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro de la seguridad nacional", por lo que esto también va más allá de si realmente hablamos de peligro para la humanidad o no. 

Ver sus artículos

Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.