Los expertos lo tienen claro: esta será la única forma que los humanos tendrán de sobrevivir a la IA

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La gran mayoría de especialistas coinciden en que la inteligencia artificial ofrece muchas posibilidades, pero también puede ser una amenaza social peligrosa.
Muchos son los expertos que hablan continuamente de los peligros de la inteligencia artificial. Algunos de ellos suelen plantear futuros terribles o escenarios catastróficos que parecen sacados de películas de ciencia ficción. Amenazas al más puro estilo Matrix o Terminator en el que la IA cobra conciencia propia o algo por el estilo, y termina por enfrentarse a los humanos.
Sin embargo, también hay bastante especialistas que, quizá por aquello de ser menos imaginativos, temen a la inteligencia artificial, pero de una manera muy distinta. Para ellos, el peligro real de esta tecnología no radica en su poder de suplantar a la humanidad, sino de volverla mucho más banal, más manejable. Y para evitarlo solo parece existir una solución.
El espíritu crítico, la principal arma contra la IA

Es algo que viene escuchándose desde hace tiempo; el auge tecnológico facilita la vida a la gente, eso está claro, pero también tiene una contrapartida siniestra: la vuelve más invertebrada, más insustancial. Algo sobre lo que han avisado con frecuencia numerosos expertos -también filósofos- y que da la impresión de haber alcanzado un nuevo nivel gracias a la inteligencia artificial.
Para empezar, todo el mundo sabe que la IA puede generar textos convincentes, imitar voces, fabricar imágenes fotorrealistas e incluso simular personalidades humanas. Es decir, que cada vez pone más complicado distinguir lo real de lo artificial. Para solucionar este problema, casi todos los expertos coinciden en lo mismo: recurrir al espíritu crítico.
Sin él, el riesgo de desinformación o manipulación es mayor, pero también puede surgir otro problema añadido: una dependencia cada vez mayor de la tecnología. No es algo exclusivo de la IA, puesto que se puede ver simplemente en la necesidad que muchas personas tienen de sus teléfonos móviles o el gran éxito de las redes sociales. Pero con la IA la cosa puede ser aún peor.
Pero la cuestión no termina ahí. Como señalan los expertos, el espíritu crítico también resultará clave para algo que no es baladí: los trabajos del futuro. Puesto que las IA como ChatGPT harán gran parte de las tareas, eso no lo duda nadie, será precisamente el criterio, por así llamarlo, lo que verdaderamente podrá dar interés a un candidato humano por encima de las máquinas.
La inteligencia artificial, una herramienta que no es solo una herramienta
Es evidente que cualquier herramienta, desde un cuchillo de cocina hasta un coche, depende del uso que cada uno haga de ella. En este sentido, la inteligencia artificial sigue el mismo patrón: dependiendo de cómo se utilice, puede ser una aliada estupenda o acabar por volverse un auténtico dolor de cabeza. Y no tendrían por qué existir motivos para demonizarla.
Sin embargo, las enormes posibilidades que da también son su principal hándicap: cuanto menos debe alguien esforzarse por conseguir algo, menos valor se le termina dando a lo que sea. Y eso, llevándolo a una generalización social, puede ser un gran peligro. Incluso mayor que los que cualquier obra de ciencia ficción sea capaz de imaginar.
