George Hotz, tras hackear el primer iPhone con 17 años y romper la PlayStation 3, ahora reta a Elon Musk

George Hotz
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Fue un genio precoz que puso de rodillas a Apple y Sony, y ahora pretende quitarle a Elon Musk el monopolio de los coches autónomos. También lo intenta con la IA.

El hacker George Hotz asombró al mundo hace casi dos décadas cuando se convirtió en la primera persona en hackear el iPhone. Y lo hizo siendo menor de edad. Podría ser la suerte del principiante, pero volvió a hacerlo con el hackeo de la consola PlayStation 3. Se convirtió en el hacker de referencia de su generación.

Trabajó para Facebook, Apple, Google y otras empresas, pero no duró mucho. Probó con varias carreras, pero se cansó enseguida. No se puede atar en corto a un genio.

El mismísimo Elon Musk intentó ficharle para Tesla. Esto es lo que le respondió George Hotz: “No quiero trabajar para ti. Quiero superarte”. Y está en ello, con un sistema de conducción autónoma asequible, que puede instalarse en cualquier coche.

Esta es la historia de un hacker que no aceptó nunca que le dijeran lo que se puede hacer, y lo que no.

George Hotz
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George Hotz, el hombre que rechazó a Elon Musk

George Hotz es, sin duda, un genio de la tecnología. Pero esa genialidad no nació de la nada. Desde muy niño se pasaba horas desmontando todos los dispositivos que caían en sus manos, y aprendiendo cómo funcionaban.

En 2004 y 2005, con apenas 15 años, ya participaba en ferias de tecnología internacionales en donde presentaba cosas adelantadas a su tiempo, como un robot que mapeaba habitaciones, una década antes que los robot aspirador. En 2007 fue finalista en la feria International Science and Engineering Fair con una pantalla holográfica en 3D.

La fama le llegó ese mismo año cuando, siendo aún menor de edad, presentó el primer software para liberar el iPhone, convirtiéndose en el creador de los populares jailbreak.

Por aquel entonces, el mercado de los móviles era una tiranía de las operadoras. En el caso del iPhone, solo funcionaba con una, así que si lo querías tenías que pagar unas cuotas mensuales carísimas con la operadora AT&T, para poder acceder al iPhone. George Hotz, con 17 años, lo desbloqueó para usarlo con cualquier compañía.

En 2009 hizo lo mismo con la PlayStation 3, divulgando las claves maestras para ejecutar juegos piratas. No tenía ningún interés en la piratería, pero sí estaba en contra de las tecnologías que bloquean a los usuarios. Sony le demandó, y al final llegaron a un acuerdo extrajudicial que no se ha revelado.

Como es lógico, con un currículo así, con 19 años, las compañías tecnológicas se lanzaron a contratarlo.

Mesa de trabajo de George Hotz
Mesa de trabajo de George HotzInstagram

La propia Apple lo intentó como becario, pero se aburrió. En 2011 trabajó un año en Facebook como desarrollador, hasta que ganó un premio de 150.000 dólares por encontrar una vulnerabilidad grave en Chrome. Entró a trabajar con Google en su sección Project Zero, para encontrar fallos graves en las apps de la compañía, pero no aguantó mucho.

Con los estudios no le fue mejor. Lo intentó con cursos de tecnología en el Instituto Tecnológico de Rochester y en la Universidad Carnegie Mellon, pero no los acabó. Estaba claro que lo único que iba a motivar a George Hotz es que nadie le impusiera normas y tareas: ser su propio jefe.

Con sus dos compañías, persigue el mismo fin: demostrar que la tecnología cerrada de los poderosos, puede llevarse a cabo a un precio asequible, abierta a todos.

Las empresas de George Hotz

En 2015 Hotz fundó comma.ai, una startup dedicada a desarrollar sistemas de conducción autónoma con software de código abierto. Por 1.000 dólares ofrecía un kit para convertir en coche autónomo cualquier vehículo compatible, usando la aplicación de código abierto Openpilot.

No ha alcanzado la repercusión que buscaba, pero comma.ai sigue desarrollando esta tecnología.

En 2024 fundó Tiny Corp, que tiene como objetivo ejecutar modelos de inteligencia artificial potentes, en hardware asequible. Para ello utiliza tinygrad, una biblioteca de aprendizaje profundo minimalista para el entrenamiento de redes neuronales.

Aunque no son proyectos deslumbrantes (por ahora), se trata de ideas interesantes que supondrían un gran beneficio para la Humanidad, sí se completan.

Puedes saber más sobre George Hotz en su blog. Un genio indomable que sigue buscando su propio camino.