La IA católica llega a WhatsApp: "Ya ha ayudado a personas con problemas existenciales, vacíos espirituales y crisis de sentido"

Felipe es el primer chatbot de inteligencia artificial para WhatsApp que se dirige a la comunidad de fieles, con la garantía de que "Dios también sabe de códigos".
Dios está en todas partes y, ahora, también ha llegado a WhatsApp. Bautizada como Felipe AI, este chatbot de inteligencia artificial ha sido creado por Eduardo Bitriago, un joven seminarista venezolano con recorrido en el mundo de los asistentes virtuales.
Precisamente, Bitriago, además de formar parte de la organización católica Hospitalitos de la Fe, también es CEO de AssistAI, una compañía especializada en asistentes inteligentes con impacto social.
Según ha explicado en una entrevista a Vatican News, "Felipe está disponible 24/7 y ya ha ayudado a personas con problemas existenciales, vacíos espirituales y crisis de sentido".
Desde su creación en mayo de 2025, Felipe ha atendido más de 300.000 consultas de todo tipo, aunque siempre relacionadas con las necesidades de familias, catequistas, jóvenes y sacerdotes en el ámbito de la fe y la palabra de Dios.
En este sentido, Felipe –que está disponible en el número +58 412 249 3952, con la extensión de Venezuela– ha sido capaz de recoger en tiempo real todas las dudas de sus usuarios acerca de la doctrina, los sacramentos y la moral católica, con el objetivo de llevar la fe más allá de la frontera digital.
"Hoy, la inteligencia artificial también puede ser instrumento de Dios si se la configura con amor, verdad y fidelidad a la doctrina", ha expresado el seminarista en la misma entrevista, en el marco del Jubileo de los Misioneros Digitales e Influencers Católicos, celebrado recientemente en Roma.
El origen de Felipe tiene que ver con Felipe el Diácono –no confundir con Felipe el Apóstol–, un judío grecoparlante del siglo I que aparece en el libro Hechos de los Apóstoles, uno de los tantos que conforman la Biblia.
Felipe el Diácono fue elegido por Dios para convertir al cristianismo y bautizar al primer no judío en Gaza, un etíope eunuco funcionario de Candace, reina de los etíopes, del cual no se cita el nombre en dicho pasaje de la Biblia.
Con mucha probabilidad, Felipe fuera un judío procedente de la diáspora que era miembro de la comunidad de Jerusalén –aunque no ha sido confirmado–, tras la muerte de San Esteban, momento en el que muchos cristianos tuvieron que abandonar la zona.
Todo ello fruto de una tensión entre los primeros cristianos, con 2 corrientes diferenciadas: los hebreos, que provenían directamente del judaísmo, y los helenistas, cristianos originarios de otras zonas del Imperio romano.
Estos últimos, además, fueron bastante críticos con el templo y la ley, y defendieron la idea de que no hacía falta pasar por el judaísmo para llegar a Jesús, por ejemplo, abandonando la práctica de la circuncisión.
Prácticamente 2.000 años más tarde, la Iglesia Católica se ha actualizado a los tiempos que corren, con Felipe a los mandos. "Dios también sabe de códigos, y si hace falta, se vale de un mensaje de WhatsApp para tocar el corazón humano", ha concluido Bitriago.
