Jake Loosararian, experto en robótica, destapa la gran mentira de la IA: "Sin datos, solo son trucos matemáticos"

A día de hoy son muchas las personas y empresas que consideran la IA como la gran revolución. Sin embargo, este experto viene a poner los pies en la tierra.
A día de hoy, con noticias continuas sobre IA acaparando los medios, se habla de absolutamente todo. Sin embargo, un informe reciente del MIT pone los pies en la tierra, comentando que el 95% de las pruebas de IA generativa en empresas no generan beneficios reales. De hecho, solo un 5% de esos proyectos están dando resultados realmente positivos.
Se podría decir que actualmente muchas empresas que usan o pretenden usar la IA tienen un Ferrari en lo que a capacidad de sistemas se refiere gracias a compañías como OpenAI o Meta que han abierto algunos de sus modelos, pero cuentan con cero datos fiables y actualizados para que toda esta rueda funcione.
Esto es algo que Jake Loosararian, que dirige Gecko Robotics, una empresa valorada en 1.250 millones de dólares y que trabaja con IA, secunda, afirmando que las compañías no saben ver la realidad. Esta tecnología no está fallando por los algoritmos que la conforman, sino por los datos.
Intentan digitalizar y facilitar procesos bastante automatizables con IA tan rápido que no caen en lo básico de la inteligencia artificial y no comprenden realmente cómo funciona. De forma simple, las máquinas no son malas, pero alimentarlas con basura o datos erróneos es un suicidio.
Aquí es donde, según el experto, deberían entrar en el juego los robots. Primero hay que recoger datos de primera mano con sensores ultra precisos y robots que escanean continuamente el mundo real. Esta es la pieza del puzzle que falta para que todo realmente funcione.
La mezcla de buenos modelos, gente capacitada y la robótica que se encarga de recoger datos del funcionamiento de la compañía es el trío perfecto para que una empresa ponga en uso la IA como se debe.
Diego Halffter, experto analista, revela el secreto de cómo ChatGPT recoge tus datos: "No es como una base de datos normal"
Y mientas Jake Loosararian habla de cómo se deben recoger los datos, Diego Halffter, experto analista, quiere poner algo de luz a todo el barullo que hay alrededor de cómo funciona la IA detrás de escena, algo que pocos entienden y que genera miedos.
Muchos piensan que la IA es algo realmente complejo o que podría sustituirnos o controlarnos. Esta sensación es la que poco a poco aumenta al ver cómo esta tecnología crece exponencialmente y nosotros, como humanos, no somos capaces de ponernos al día sobre su funcionamiento. El desconocimiento, como ves, tanto para personas como empresas, es nuestro gran talón de Aquiles
Diego aclara que la inteligencia artificial funciona con lo que llaman bases vectoriales, que no almacenan frases de forma literal, sino que transforman los textos en vectorizaciones matemáticas que permiten buscar información basándose en el significado profundo, no en palabras exactas.
En cristiano, imagina que tienes cien manuales de tu empresa. Cada texto se convierte en una lista de números, que representa su sentido y relaciones. Cuando preguntas algo a la IA, esta busca entre esas listas las partes más parecidas en significado, aunque las palabras sean distintas. De ahí que, a veces, la IA no entienda 100% la pregunta, sino algo parecido.
Las bases vectoriales se usan en juegos, gráficos por ordenador o telecomunicaciones, facilitando rotaciones, movimientos o procesos complejos. También simplifican grandes cantidades de datos para generar respuestas rápidas y precisas.
Así, más allá del mito de máquinas que piensan por sí mismas, la IA realmente es un sistema de búsqueda y combinación de información que depende mucho de cómo se le alimenta y entrena. Al final, todo es más simple y vago de lo que parece. De ahí que entender cómo funciona ayuda a quitar miedo, pero también a usarla mejor.
No es magia. Necesita buena base de datos, buenos sensores, humanos que entiendan el contexto y sepan cómo manejar ese conocimiento.


