Jon Hernández, experto en IA: "A largo plazo veo grandes problemas en tres áreas principales"

Mientras Silicon Valley lo promete todo con la IA, Jon Hernández advierte que esta tecnología será tan buena como peligrosa. Su mensaje mezcla optimismo y alerta.
Todo este enorme y constante debate sobre inteligencia artificial está polarizado. O es la tecnología que nos salvará de todo, o es la máquina que acabará con nosotros.
En medio de todo esto, aparece Jon Hernández, divulgador que en poco más de dos años se ha convertido en referencia para cientos de miles de personas. Su canal de YouTube @la_inteligencia_artificial tiene millones de reproducciones mensuales.
En una entrevista con La Vanguardia, Hernández ha dejado bastante claro ese doble filo de la IA. Por un lado, los beneficios: "Si empiezas hoy a usar la IA, la semana que viene ya te ahorras dos o tres horas de trabajo. Es un beneficio instantáneo, nunca habíamos tenido una tecnología con un retorno tan rápido".
Por el otro, los riesgos. Habla de que a largo plazo ve tres grandes problemas: los 'deepfakes', el empleo y la geopolítica.
Pero antes de meternos en materia, lo cierto es que su popularidad quizá tenga que ver justamente con ese2 equilibrio: reconoce las maravillas de la IA, pero también deja claro que no todo lo que brilla es oro. "Estamos ante la tecnología más revolucionaria que ha conocido el ser humano desde la electricidad", repite. El problema, comenta, es que esa revolución avanza tan rápido que la mayoría aún no es consciente del impacto real.
Los tres grandes miedos del experto: 'deepfakes', empleo y geopolítica
El primero es el más inmediato: los deepfakes. Hernández lo explica claramente: "Estamos metidos en una especie de época de fósforo, donde ahora mismo no te puedes creer nada de lo que veas en un dispositivo digital".
Un vídeo de un atentado, una foto de un político o un audio de un famoso, todo puede ser falso sin que el ojo o el oído humano sean capaces de detectarlo. "Yo consideraba que tenía ojo para estas cosas, pero con algunos vídeos de Veo 3 ya han comenzado a colármela", admite.
La consecuencia, añade, va más allá del entretenimiento. "Si muestro un vídeo tuyo en una gasolinera robando con una pistola, eso haría que te metieran en la cárcel. Pero ahora mismo puede ser un vídeo generado con inteligencia artificial, con lo cual ya no nos vale como prueba. Y lo más grave es que la sociedad todavía no es consciente de que esto existe".
El experto deja bastante claro que la clave es educar en la desconfianza digital, como ya ocurrió con Photoshop: "Al principio, la gente pensaba que las modelos eran tal y como salían en las portadas de las revistas, hasta que todos entendieron que las fotos estaban retocadas. Con esto pasa igual. El problema con la inteligencia artificial es que la sociedad aún no es consciente de lo que se puede hacer".
El segundo problema es el empleo. Hernández lo explica con una frase que repite a menudo: “Todo lo que puedes hacer en un ordenador, lo podrá hacer un ordenador”. Y eso incluye trabajos creativos y cognitivos. "De la misma forma que en la revolución industrial el trabajo físico se sustituyó por máquinas, ahora lo que se está automatizando es el trabajo cognitivo”.
"Va a haber más horas de trabajo, pero por primera vez en la historia esas horas no las hará una persona. Así que no creo que vaya a aumentar el empleo, al contrario: se va a reducir la cantidad de personas empleadas en el mundo, hasta un punto en que tengamos que encontrar una fórmula de solución económico-social", añade.
El tercer riesgo ya es cierto que queda algo más lejos, pero también podría considerarse el más peligroso y tampoco es que se pueda decir que es algo imposible que de pie a graves problemas: la competencia internacional.
"En Europa, la IA nos ha pillado con el pie cambiado. Llevamos muchos años invirtiendo más en regulación que en desarrollo", comenta.
"Hablamos de una tecnología peligrosa hasta cierto punto y beneficiosa por otro, pero que de repente está en medio de una carrera armamentística en la que a los actores principales les da igual la parte de los peligros. Lo que quieren es ganar, y a partir de ahí ser los primeros en desarrollar la Inteligencia Artificial General (AGI). Esto es como lo que pasó con la carrera del espacio: cuando los americanos dijeron “cueste lo que cueste queremos meter un tío en la Luna", añade.
Con todo esto y aunque pueda sonar apocalíptico, Hernández no niega lo bueno de esta tecnología. Lo primero que ve es ahorro de tiempo y productividad, pero a su juicio ahí está la trampa. Afirma que la humanidad está disfrutando de los beneficios sin preparar la transición, que, según prevé, va a ser bastante dura.
Como ejemplifica, pasó con la imprenta, pasó con la revolución industrial. Primero, se destruye empleo; después, hay décadas de adaptación; solo al final se ve la luz. El problema con la IA, insiste, es que esta vez todo ocurre más rápido y afecta a casi todos los sectores a la vez.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


