Linus Torvalds, creador de Linux, sucumbe a usar la IA de Claude Code para mejorar el rendimiento del kernel: "Todo fue bajo mi dirección"

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El creador del sistema operativo se suma a la ola de la IA y ha usado Claude Code para trabajar en mejoras del kernel de Linux. Eso sí, deja claro que todo ha sido supervisado.
Linus Torvalds ya no esconde su amor hacia la inteligencia artificial. Aunque hace algunos meses le generaba bastantes dudas, el tiempo y, sobre todo, las reglas sobre su uso y los resultados, le han convencido de que puede ser de gran ayuda en Linux.
Ahora se ha podido saber que este está trabajando en algunos cambios para mejorar el rendimiento de Linux, en concreto, cuando varios hilos leen pequeñas cantidades de datos de un mismo archivo al mismo tiempo. En estos casos, el sistema se encuentra con un cuello de botella que afecta al rendimiento.
Para tratar de solucionarlo, ha creado una nueva rama de desarrollo en su repositorio de Linux llamada noref-filemap-read-with-llm. El nombre ya da una pista de que ha utilizado un modelo de lenguaje para ayudarle con el trabajo. En concreto, ha usado Claude Code, la herramienta de programación de Anthropic.
Lo cierto es que esto no es la primera vez que Torvalds prueba la inteligencia artificial. Ya había hablado de su utilidad para depurar código del kernel y también había probado herramientas de programación asistida por IA en sus proyectos. Sin embargo, sí que es la primera vez que la usa para hacer cambios en el propio núcleo de Linux.
Claude Code ha ayudado a Linus Torvalds con el código y las pruebas
Tal y como este ha comentado, el creador de Linux explica que Claude Code le ayudó a preparar el código, los programas de prueba, la revisión de los resultados y hasta el primer borrador del texto.
"El código, los programas de prueba, la revisión de lo anterior y el primer borrador de este texto se hicieron con un asistente de programación basado en un modelo de lenguaje, Claude Code, bajo mi dirección. Las mediciones se realizaron en mi máquina", explica Torvalds.
Con esto, deja bastante claro que la figura del profesional es vital para comprobar que realmente el código que genera es útil y no rompe otras partes del kernel. Se ha dedicado más a usarla como apoyo y, por supuesto, aún queda trabajo por hacer.
El siguiente será ver si Torvalds finalmente añade estos parches durante la próxima ventana de integración de Linux 7.4. Hasta que eso ocurra, y de momento, no se puede decir que hasta su creador ya ha usado la IA para mejorar el kernel de su propio sistema operativo.
Pero, desde luego, queda claro que esta tecnología ya no es para Torvalds lo que era hace cinco meses. Si bien es cierto que aún le sigue generando dudas, sobre todo cuando se reciben cientos de posibles mejoras del kernel hechas con IA que toca revisar una a una (y la mayoría son un desastre), tiene claro que su potencia, bien usada, puede darle a Linux un gran lavado de cara.
Sin ir más lejos, también ha usado esta tecnología para entender código y, finalmente, comprobar fallos de más de 10 años en Linux. Tal y como razona, si defiende que los desarrolladores utilicen herramientas de inteligencia artificial cuando pueden ayudarles, también tiene sentido que las use él mismo.


