Llevo usando mal toda la vida la carga rápida: errores garrafales y enseñanzas para no dañar tu batería

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La carga rápida está presente en muchísimos dispositivos, pero si no sabes cómo utilizarla, podrías llegar a dañar la batería y reducir su vida útil. A pesar de que hay muchos mitos sobre este tipo de carga, existen varias recomendaciones para usarla de forma correcta.

Los móviles han cambiado muchísimo durante los últimos 10 años: de una noche entera cargando se ha pasado a una carga completa en apenas 1 hora, incluso en minutos en algunos fabricantes que ofrecen esto como característica principal.

A día de hoy, existen algunos modelos que pueden cargarse en aproximadamente 15 minutos, otros que permiten carga inversa o inalámbrica, e incluso diferentes propuestas para proteger la batería del móvil –que también se puede encontrar en tablets o portátiles–.

Europa lleva precisamente 10 años pensando en cómo facilitar la vida a los consumidores ante las nuevas opciones de carga, con tecnologías propias de cada empresa: SuperVOOC, SuperCharge, Quick Charge...

Y la región ha conseguido homogeneizar ciertas cuestiones, como la obligación para Apple de ofrecer carga mediante USB de tipo C, para evitar el desperdicio tecnológico de cargadores, pudiendo usar uno que tengas por casa para tu iPhone –si es de los últimos, claro–.

Además de esto, la normativa europea recomienda desde hace varios meses no incluir el cargador en la caja, así que ya no encontrarás más que un cable; no obstante, existen tantos tipos de carga rápida que se hace especialmente complejos para los usuarios de a pie.

Incluso en mi caso, que he probado numerosos tipos de carga en diferentes dispositivos, me he tenido que enfrentar a cuestiones difíciles de entender. Te cuento cuáles son los errores más típicos sobre la carga rápida, cómo funciona y cuál es la forma de aprovecharla para no maltratar la batería.

Cómo funciona la carga rápida

Hace unos 18 años, me regalaron un MP4 para escuchar música, con una batería que era capaz de aguantar aproximadamente unos 4 días; desafortunadamente, lo dejé cargando 1 día entero y el dispositivo ya no volvió a encenderse.

Gracias a la carga rápida –mejor aún si es inteligente–, que ocurra esto es realmente extraño, debido a la evolución tecnológica, también en lo que tiene que ver con los materiales escogidos para las baterías.

En primer lugar, los fabricantes comenzaron hace ya algún tiempo a añadir una capa de grafito en el polo negativo de la batería y, más adelante, llegó también el silicio-carbono, que permite acceder a mayor densidad energética.

Aunque este último material suele llegar en los móviles propios de China, dejando a un lado el mercado global; por ello, es habitual encontrar mayor capacidad en las baterías del gigante asiático, mejores teóricamente por lo que ofrecen.

En segundo lugar, cada fabricante tiene una tecnología diferente: SuperVOOC en Oppo, MagSafe en Apple, HyperCharge en Xiaomi... Y otros que, directamente, ofrecen valores récord, como la carga rápida de 320 W de Realme, la marca que suele ofrecer mejores cifras en el mercado.

Por ello, antes de comprar un móvil nuevo, lo mejor es revisar qué capacidad tiene la batería, cuáles son los W de la carga y, adicionalmente, si cuenta con carga inteligente, vital para no estropearla con el paso del tiempo.

¿Es malo cargar el móvil al 100%?

Seguramente hayas escuchado que cargar el móvil por encima del 80% afectará negativamente a la vida de la batería. Y, aunque suene a un mito realmente extendido, es totalmente cierto, debido a los ciclos de carga limitados por las características propias de los materiales.

En tal caso, se recomienda siempre que la batería no baje del 20% y que, al cargarla, no supere el 80%. Muchos fabricantes ofrecen herramientas para bloquear la carga al llegar a esta cifra, protegiendo así la vida útil de la batería.

Incluso existen modelos, como los móviles gaming de Redmagic, que ofrecen una funcionalidad imprescindible para cargar el terminal a la par que se usa, denominada carga separada. Esta favorece que su vida sea más larga.

Para ello, el móvil destina la carga entrante sin que se gaste la batería, lo que favorece una vida más larga, aunque también podría sobrecalentar el dispositivo durante la misma.

En cualquier caso, no es un mito que las batería de litio se estropeen al pasar del rango del 20% al 80%; si tienes un móvil reciente, lo mejor es que revises el menú de carga inteligente, ya que podrías estar desaprovechando esta función tan útil.

¿Puede explotar un móvil si se sobrecarga?

Este continúa siendo uno de los mitos más extendidos, debido a que esto sí era posible cuando las baterías se podían extraer. En mi caso, me ocurrió con móviles antiguos, independientemente del fabricante en cuestión.

El riesgo de que la batería se hinchara llegaba cuando te olvidabas el móvil cargando durante varias horas, ya que al completar la carga, seguía llenándose; con la tecnología actual, los móviles paran la carga al llegar al 100%.

Lo notarás durante la carga, ya que al recibir energía el móvil tiende a calentarse, mientras que al estar llena el móvil se enfría prácticamente al momento, debido a que reconoce que ya está llena.

De esta forma, con las funciones de carga inteligente, muchos móviles reconocen los hábitos del usuario; por ejemplo, si lo conectas de noche, el móvil accederá a este herramienta para llenarse más lentamente, con el objetivo de no degradar la batería.

En conclusión, antes de comprar un móvil, tablet o portátil nuevo, revisa muy bien que llegue con funciones inteligentes de carga. Esto ayudará a que tu dispositivo aguante mucho más tiempo sin problemas en la batería.

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