Lo que más me ha gustado de la Xiaomi Smart Band 9 es que mejora, pero sin volverse premium

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La Xiaomi Smart Band 9 es ligeramente mejor que su predecesora pero creo que lo mejor que tiene es que escapa de la tendencia actual en la que todos los productos se vuelven premium... incluido su precio.
He tenido la oportunidad de probar durante el último mes uno de los productos más célebres de Xiaomi: la Xiaomi Smart Band 9, la última versión de su familia de pulseras inteligentes, como ya te conté hace poco en la review al detalle.
Este mes llevando la Xiaomi Smart Band 9 en mi muñeca a todas partes ha sido suficiente para apreciar algo que con el tiempo se está volviendo menos común en el sector de la tecnología: es mejor que el año pasado en bastantes cosas pero su precio se mantiene en los 39,99 euros, sin subidas –ni bajadas—.
Los fabricantes de dispositivos tecnológicos siempre te quieren convencer de que sus productos son los mejores y que debes comprarlos, y eso es natural, pero el rumbo del mercado y la aparición de gamas cada vez más altas está desdibujando en muchos casos las fronteras entre gamas.
¿Y dónde está el problema? En que si todo es premium, nada lo es realmente. Y en que si las marcas se pasan de frenada añadiendo tecnologías y subiendo el precio a sus nuevos productos, cada vez se hacen más extraños esos dispositivos con buena relación calidad precio y la gama media pierde interés.
Te cuento las cosas que han mejorado en la Xiaomi Smart Band 9 con respecto a la generación pasada sin que eso haya supuesto una mejora de precio ni que de repente se vuelva otro producto premium más (y por tanto caro):
Adiós al plástico: la Xiaomi Smart Band 9 añade un marco de metal

El diseño es uno de los principales aspectos que diferencian las pulseras inteligentes económicas de los smartwatches mucho más caros. En este aspecto, Xiaomi siempre ha economizado y todas las versiones anteriores de sus pulseras han sido de plástico.
Sin embargo, una de las novedades que más me ha sorprendido al probar la Xiaomi Smart Band 9 es que la esfera tiene un marco de metal que, por mucho que no quiera usar esa palabra aquí, debo reconocer que se siente bastante premium.
La elección de este material metálico en lugar del plástico de modelos anteriores no solo es más agradable al tacto y a la vista, sino que proporciona una resistencia mucho mayor ante arañazos, golpes y caídas,
No es que todo el diseño de la pulsera sea de aluminio ni mucho menos: se trata solo del marco que rodea la pantalla, pero la parte trasera, que alberga los sensores, el cargador y que está en contacto con la piel, sí que es de plástico.
La pantalla de la Xiaomi Smart Band 9 es tan brillante que sorprende

La pantalla es otro de los aspectos en los que Xiaomi ha mejorado la Smart Band 9 con respecto a la generación anterior.
Pese a que tiene la misma tecnología de pantalla (AMOLED), el mismo tamaño (1,62 pulgadas) y la misma forma de píldora, he podido notar una enorme mejora en el brillo de la pantalla de la pulsera, que pasa de los 600 a los 1.200 nits de este año.
El doble de brillo es mucha diferencia, y se nota muchísimo sobre todo cuando estás en exteriores durante el día, sobre todo si hay sol, pero también si te encuentras en estancias bien iluminadas, ya que el mayor brillo compensa bastante los reflejos.
Destacaría también el buen funcionamiento de la tecnología automática que ajusta el brillo de la pantalla a la luz ambiental. Después de un mes de uso, sigo sin tener que haberla cambiado manualmente, algo verdaderamente inusual.
El brillo tan alto de la Xiaomi Smart Band 9 sigue la estela del resto de productos de las gamas altas como los móviles, que están alcanzando brillos máximos de hasta 4.000 nits en pico. Dentro de la gama media y con el mismo precio, Xiaomi ha conseguido que la experiencia sea parecida en este sentido y que este panel AMOLED sobresalga sin encarecerse por el camino.
La batería dura bastante más y cuanto más la uso, más me convence

Pese a que el formato es el mismo que el año pasado, Xiaomi ha mejorado ma batería de la Smart Band 9 con respecto al año pasado, y eso en mis pruebas se ha notado muchísimo.
La nueva pulsera de Xiaomi tiene una capacidad de 233 mAh, superior a los 190 mAh de su predecesora. Con ella, el uso típico aumenta casi una semana, de los 16 a los 21 días del nuevo modelo.
En un mes de uso solo he cargado la Xiaomi Smart Band 9 tres veces, y deja que te cuente cómo fue:
- Primero configuré todos los modos de máximo consumo energético y notificaciones, con el uso más intensivo posible. La batería me duró algo menos de 5 días, que puede parecer poco y es menos de los 9 días que promete la marca, pero que está bastante bien si piensas que prácticamente todos los relojes de gama alta deben cargarse a diario.
- Después, desactivé la pantalla siempre activa para ver cuándo aguantaba, pero con el resto de opciones de consumo activadas para comprobar el uso medio. Tras 12 días, me quedaba todavía el 30% de batería.
- Tuve que cargar la Xiaomi Smart Band 9 porque me iba una semana de viaje y no quería llevar el cargador, aunque le quedase aún batería. Aún con la pantalla siempre activa deshabilitada, desactivé las notificaciones por apps, salvo las llamadas, para simular un uso reducido. Llevo 10 días de uso y aún me queda el 61% de batería, por lo que creo que alcanzaría e incluso superaría los 21 días que promete Xiaomi.
Me encanta la experiencia de poder olvidarme de cargar un dispositivo y pasar por el cargador poco más de una vez al mes, algo que prácticamente tenía olvidado ya después de tanto tiempo probando smartwatches.
Y sobre todo me parece de agradecer que Xiaomi también haya mejorado este punto de su pulsera a la vez que ha mantenido el precio del año pasado de 39,99 euros. En un mundo en el que todos los precios suben, es un alivio.
