¿Mejorará tu vida gracias a la IA? Esta es la opinión de 4.000 expertos: "Convierte la desinformación en un problema"

Mientras el público mantiene ciertas reservas, miles de expertos en inteligencia artificial ven más beneficios que amenazas, pero no todo es optimismo sin reservas.
¿Puede la inteligencia artificial mejorar tu vida diaria? Según una encuesta publicada en la revista Nature realizada a más de 4.000 expertos en IA de todo el mundo, la respuesta es sí… pero con matices importantes.
Aunque la mayoría de estos investigadores se muestra optimista sobre el impacto de la inteligencia artificial, también coinciden con el público general en una preocupación clave, su papel en la propagación de la desinformación.
Esta preocupación no es menor, ya que la IA, según el 77% de los científicos encuestados, contribuye activamente a hacer de la desinformación un problema aún más grave, y el 68% del público afirmaron que "la IA convierte la desinformación en un problema".
Optimismo con reservas sobre la IA
A diferencia del público general del Reino Unido, donde solo el 13% cree que la IA aportará más beneficios que riesgos, más de la mitad de los investigadores (54%) piensan que el balance será positivo. Entre los beneficios más señalados se encuentran la mejora del acceso a la educación (75%) y de la atención sanitaria (57%).
Es decir, los creadores de estas tecnologías creen firmemente que los algoritmos de aprendizaje automático, bien aplicados, pueden reducir barreras y ampliar oportunidades.

Pero este optimismo no es ciego. Muchos expertos subrayan que los riesgos asociados al uso indebido de los datos, el espionaje digital y la manipulación de la información deben abordarse cuanto antes. Y aquí es donde la opinión de los científicos se alinea con la del público, sobre el uso de datos personales sin consentimiento preocupa al 65% de los investigadores y al 71% del público británico.
Uno de los puntos más delicados es el empleo de datos personales y contenidos con derechos para entrenar modelos de inteligencia artificial. Actualmente, millones de libros, artículos científicos e incluso publicaciones en redes sociales han sido empleados para entrenar algoritmos sin que sus autores hayan dado permiso.
Y aunque algunas legislaciones comienzan a considerar mecanismos de exclusión o consentimiento expreso, como propone el Reino Unido, los investigadores creen que esto no es suficiente.
Casi la mitad de los encuestados considera que el consentimiento explícito debería ser obligatorio antes de que cualquier empresa de IA utilice información personal para entrenar modelos. Solo el 25% cree que se puede permitir el uso de datos públicos sin permiso. Esta postura más conservadora muestra que los propios expertos reconocen los límites éticos y legales del desarrollo de la tecnología.
Desarrollo de la IA más lento, pero más seguro
Lejos de la visión de una carrera desenfrenada hacia el futuro, los investigadores parecen apostar por un avance más prudente.
Menos de un tercio piensa que la IA debería desarrollarse tan rápido como sea posible. Prefieren un enfoque más reflexivo, enfocado en mitigar riesgos antes de seguir avanzando. Es una llamada a la cautela en un contexto en el que el desarrollo de la inteligencia artificial avanza más deprisa que la regulación.
Robert Trager, director de la Iniciativa de Gobernanza de IA en Oxford, advierte que: "Necesitamos realizar una enorme cantidad de investigación, por ejemplo para entender cómo se pueden aplicar los sistemas de IA para hacer más robustas las ciberdefensas y los ecosistemas de información".
Según él, es urgente entender cómo utilizar los propios sistemas de IA para reforzar la ciberseguridad y proteger los ecosistemas de información, en lugar de ponerlos en riesgo.