Lo que menos me gusta de la Xiaomi Smart Band 9 Pro es que le sobra el 'pro' en el nombre

La Xiaomi Smart Band 9 Pro me parece una gran pulsera inteligente, pero creo que la denominación pro resulta confusa porque las diferencias se limitan al tamaño de pantalla.
¡Ojo! He probado la Xiaomi Smart Band 9 Pro y su nombre me parece un error porque no tiene nada de 'pro'. Estos son los motivos por los que me parece confuso: te los cuento para que no te lo compres y te lleves un disgusto, aunque aquí puedes leer el análisis completo de la pulsera.
Empiezo reconociendo que no debe de ser sencillo poner nombre a un producto tecnológico y que se entienda fácilmente. No sé si yo lo haría mejor, la verdad, pero de todas formas suelo cabrearme a menudo cuando veo un producto con un nombre y me doy cuenta de que no refleja de forma clara lo que es.
Por ejemplo, en el caso de los fabricantes de móviles, históricamente ha sido muy común que las familias de móviles de gama alta tengan una variante Lite, pero en realidad esta no tiene nada que ver con el móvil principal. De hecho, en muchos casos incluso se trata de un rebranding de un dispositivo lanzado en China con otro nombre con el objetivo de que el público lo vea como de mayor calidad de lo que es en realidad.
La Xiaomi Smart Band 9 Pro es el mejor modelo de pulsera inteligente que ha lanzado Xiaomi en España por especificaciones, y lo lógico es pensar que ese apellido Pro le hace justicia... pero yo no lo acaba de ver tan claro.
Normalmente en un dispositivo Pro es razonable esperar funciones que no se encuentran en el modelo básico, en este caso la Xiaomi Smart Band 9, que se lanzó hace unos meses en España y que proporciona un relación calidad precio impresionante por su precio de 39,99 euros.

Y en lo que se refiere a funciones, a pesar de que parte de un precio recomendado de 69,99 euros, la Smart Band 9 Pro tiene los mismos modos de entrenamiento y las mismas métricas biométricas que su hermana pequeña, por lo que si esperan características exclusivas me temo que te llevarás una decepción.
Lo que convierte al nuevo dispositivo en la pulsera Xiaomi Smart Band (antiguas Mi Band) más avanzada este año en realidad es una característica de hardware: su pantalla es más grande, y de las 1,62 pulgadas del modelo básico, que además tiene forma de píldora, pasa a 1,74 pulgadas y a tener un ratio rectangular más parecido a lo que estamos acostumbrados a otros relojes.
En el fondo, creo que si Xiaomi quisiera ser 100% sincera con los consumidores, la pulsera inteligente debería tener un nombre que hiciera referencia al mayor tamaño de pantalla:
- ¿Xiaomi Smart Band 9 Plus?
- ¿Xiaomi Smart Band 9 Max?
- ¿Xiaomi Smart Band 9 XL?

Honestamente me parecen todas mejores opciones, pese a que no es la primera vez que este producto se llama así y de hecho se repite el naming que ya se vio en la generación anterior con la Xiaomi Smart Band 8 Pro. Un cambio hoy podría interpretarse como que es un producto distinto a lo que se lanzó antes –y que no se nombró como debería en su momento– así que quizá tampoco me arriesgaría.
Gracias a la mayor superficie de pantalla –0,12 pulgadas, que aunque parece algo ínfimo realmente no lo es porque la distancia diagonal no es la mejor forma de medir un área y a veces como esta resulta confuso–, es mucho más fácil ver la información registrada directamente en la pulsera en lugar de la app Mi Fitness y poder tener una pantalla principal más operativa.
A priori ambas pulseras tienen la misma autonomía, con 21 días de uso habitual tanto en la Pro como en la normal, pero como beneficio adicional de la pulsera más cara te puedo asegurar que en realidad la batería da más de sí que en la Smart Band 9 normal, ya que con un uso intensivo llega a los 12 días, frente a 5, y en con un uso medio sí puede llegar a los 21 días sin despeinarse.
