Microsoft intenta solucionar una vulnerabilidad y termina rompiendo Windows Defender: "Cuando intento ejecutar un análisis, se detiene y me pide que reinicie el servicio"

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
El fallo hace que el análisis se detenga antes de completarse y solicite reiniciar la app, dejando temporalmente inutilizada una de las funciones más importantes del antivirus integrado en Windows.
Una nueva actualización de Microsoft está provocando problemas en Windows Defender después de que la compañía intentara solucionar una vulnerabilidad de día cero.
Algunos usuarios han descubierto que el antivirus no consigue terminar sus análisis y muestra un aviso que les pide reiniciar el servicio de protección.
El fallo afecta a determinadas versiones de Defender y de sus actualizaciones de inteligencia de seguridad, por lo que no todos los equipos Windows están necesariamente afectados.
Además, Microsoft podría estar preparando una nueva actualización que debería corregir el problema, de modo que la incidencia podría tener una solución pronto.
El caso resulta llamativo porque afecta a una herramienta que forma parte de la protección del sistema y que muchos usuarios utilizan para comprobar que el ordenador no contiene amenazas.
Estas son las versiones de Windows Defender afectadas

Aryeh Goretsky, supervisor del foro de Neowin y antiguo investigador de ESET, ha identificado las versiones relacionadas con el problema. Se trata de Windows Defender v1.1.26070.7 y v1.1.26080.2.
El fallo aparece cuando estas versiones se utilizan junto con determinadas versiones de Microsoft Security Intelligence Update: 1.457.222.0, 1.457.225.0, 1.457.226.0, 1.457.227.0 y 1.457.230.0.
El problema es evidente porque el análisis puede interrumpirse y dejar de avanzar, mientras el sistema muestra un mensaje relacionado con el servicio de Windows Defender Antivirus y solicita reiniciarlo.
Esto significa que el usuario puede quedarse sin una comprobación completa del sistema en ese momento. No obstante, que el análisis falle no debe interpretarse automáticamente como una señal de que existe malware en el ordenador, ya que el error está relacionado con el funcionamiento del proceso de análisis.
Tampoco se trata de un fallo que inutilice por completo todas las funciones de Defender. El alcance concreto depende de las versiones instaladas y de cómo se manifieste la incidencia en cada equipo.
Un fallo de Microsoft bastante delicado

Goretsky señaló la importancia del problema porque un antivirus necesita poder completar sus propias comprobaciones, especialmente cuando existen otras vulnerabilidades de día cero relacionadas con Defender que están afectando al sistema.
Esto explica por qué una incidencia limitada en los análisis merece atención, ya que no se trata de que una función secundaria de Windows presente un error: afecta a una herramienta que interviene directamente en la seguridad del equipo.
La situación también deja una conclusión importante para los usuarios. Y es que instalar una actualización de seguridad sigue siendo necesario, aunque posteriormente pueda aparecer un problema derivado de ella.
En este caso, Microsoft tiene que corregir el efecto secundario con una nueva actualización, algo habitual cuando una modificación del sistema termina provocando un comportamiento inesperado.
