Multa histórica a Google en Europa: 890 millones de euros por evitar la competencia en el Buscador y Google Play

La Comisión Europea ha puesto 2 multas a Google por incumplir la Ley de Mercados Digitales: una por dar preferencia a sus servicios en el Buscador, y la otra por evitar canales de compra alternativos en Google Play.
Google ha recibido una de las sanciones económicas más altas de su historia en Europa, donde tendrá que pagar 890 millones de euros en total divididos en 2 multas diferentes por haber llevado a cabo prácticas anticompetitivas en su Buscador y en la plataforma de aplicaciones Google Play.
Así lo ha anunciado en un comunicado la Comisión Europea, que este jueves ha tomado 2 decisiones de sanción contra Google por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA), que lleva en vigor desde el 2022 y según la cual Google ha sido designada como guardián de acceso digital.
En marzo de 2024, la Comisión comenzó a investigar a Google por el posible incumplimiento de medidas contra monopolios digitales, y en marzo de 2025 informó a la empresa estadounidense de la decisión preliminar, pero ahora se ha producido la decisión definitiva.
Cuáles son las 2 multas que Bruselas ha puesto a Google
En realidad, la sanción de 890 millones de euros no es solo una, sino que se divide en 2 multas diferentes: una por dar preferencia a sus propios servicios en el Buscador y otra por poner restricciones para que las aplicaciones puedan dirigir a los usuarios a canales de compra alternativos en Google Play.
Por la primera de ellas, la Comisión Europea ha multado a Google con 460 millones de euros, mientras que la segunda de las multas le costará a la empresa de Sundar Pichai 430 millones de euros.
En el primero de los casos, Bruselas considera probado que "Google concede un trato preferente a sus propios servicios, como las compras, los hoteles, los transportes y los resultados deportivos, por encima de los de terceros en Google Search, incumpliendo así las obligaciones que le incumben en virtud de la Ley de Mercados Digitales".
En el segundo, se considera que la firma californiana impide que los desarrolladores de aplicaciones promocionen ofertas en los canales de distribución que ellos elijan, incluidas tiendas de terceros, y que en su lugar la empresa les dirige a sus propios servicios, por los que obtiene comisiones, algo que ya denunció Epic Games en Estados Unidos.
"El nivel de las comisiones relacionadas con la dirección cobradas por Google y la duración del período de cobro de estas fueron más allá de lo que se considera compatible con el DMA", aseguran los reguladores europeos.
Google está obligada a pagar ambas sanciones en un plazo máximo de 60 días. Si no lo hace, la multa podría ascender hasta el 5% del volumen de sus negocios en todo el mundo
Google Play tendrá que cambiar su funcionamiento
Más allá de la sanción a Google, de la decisión de la Comisión Europea se extrae una conclusión que afecta mucho a los usuarios europeos, y que se centran sobre todo en Google Play.
La tienda de aplicaciones del gigante tecnológico deberá tomar medidas para que los servicios de terceros que aparecen en su Buscador aparezcan de forma justa y que sus propios servicios no los discriminen.
Asimismo, los desarrolladores de aplicaciones de Google Play deberán poder comunicarse libremente con sus usuarios para promocionar ofertas y contratos no solo dentro de la tienda de Google, sino también en servicios de terceros.
La Comisión Europea asegura que Google ya ha propuesto cambios tanto en su Buscador como en Google Play para respetar la Ley de Mercados Digitales, y lo valora como "avances sustanciales hacia el cumplimiento", aunque aún tiene que supervisar su aplicación.
La cuarta multa más alta a Google en Europa
Los 890 millones de euros impuestos por Bruselas están lejos de ser la mayor sanción que ha recibido Google en su trayectoria en Europa.
La multa más alta se produjo en 2018 y tuvo un importe de 4.340 millones de euros, aunque posteriormente fue ajustada judicialmente a 4.125 millones de euros. El motivo fue el uso de Android para reforzar la posición dominante de su Buscador y del navegador Chrome.
En 2019, La Comisión Europea sancionó con 1.490 millones de euros a Google a causa de AdSense, su plataforma de publicidad, que se concluyó que contenía cláusulas contractuales que limitaban la publicidad de competidores en sitios web de terceros.
La segunda mayor multa de su historia a Google fue por su servicio Shopping en 2017, también en la Unión Europea. Tuvo que pagar 2.420 millones de euros por favorecer su propio comparador de precios en los resultados de búsqueda frente a competidores.
