Ni Bill Gates ni Elon Musk: estos son los dos empresarios que más han influido en Sam Altman

El fundador de OpenAI y creador de ChatGPT no solo se ha convertido en una referencia dentro de la inteligencia artificial, sino también en un empresario de éxito.
Sam Altman es uno de los gurús tecnológicos de moda, prácticamente al nivel de personajes como Bill Gates o Elon Musk. En muchos sentidos, no solo es el fundador de OpenAI y creador de la inteligencia artificial ChatGPT, sino también una de las voces figuras más importantes sobre las que gira toda esta nueva tecnología, llamada a cambiar el mundo.
EL CEO de OpenAI no solo es un innovador desde un punto de vista técnico. Como empresario, y más allá de las distintas polémicas que ha ido protagonizando en los últimos años, también sabe dar una imagen adecuada: cada una de sus declaraciones logran dar la vuelta al mundo. ¿De quiénes ha aprendido todas estas virtudes? Él mismo lo ha confesado sin tapujos recientemente.
Las dos grandes influencias de Sam Altman
A decir verdad, nadie sabe quiénes han sido las principales influencias de Sam Altman desde lo meramente tecnológico. Si existieron personas cuyo trabajo previo le hizo decidirse por el mundo de la tecnología (de la inteligencia artificial en concreto) como destino profesional. Lo que sí se sabe, tal y como él ha reconocido, han sido sus referencias como empresarios.
Uno de ellos era fácil de adivinar: Steve Jobs. Aunque no siempre se trató de alguien amable y conciliador, más bien al contrario, el fundador de Apple resulta un ídolo para muchos, y también para Sam Altman. En su caso, por una razón principalmente: gracias a él aprendió una lección que considera fundamental: concentrarse en un único objetivo en cada momento concreto.
Más curiosa parece la segunda elección del empresario: Warren Buffett. Este veterano hombre de negocios está considerado por muchos como uno de los más acertados inversores de la historia del capitalismo norteamericano. Pero a pesar de ello, ha declarado en varias ocasiones cierto nivel de escepticismo con relación a la inteligencia artificial. Algo que no parece importar a Sam Altman.
"El mundo está lleno de oportunidades, pero la clave está en saber cuáles valen la pena y cuáles no", ha asegurado el creador de ChatGPT, quien tampoco ha tenido reparos en reconocer que este es un concepto que aprendió del propio Buffett. Desde luego, quedan bastante claras las figuras que parecen haber marcado la hoja de ruta del cada vez más mediático Sam Altman.
Cuando no es no, según el fundador de OpenAI
Tanto Steve Jobs como Warren Buffett tenían algo en común, más allá de contar con la admiración de Sam Altman, dispuesto a recrear sus pasos. Ambos se pasaban el día con una negativa en la boca. O al menos tenían muy claro que el camino hacia el éxito iba ligado a la necesidad de decir que no en muchas ocasiones. Incluso a gente de cercana y de máxima confianza.
Altman también ha admitido haber aprendido esa lección de ambos, y que de esta forma ha logrado desarrollar una visión que le permite concentrarse solamente en aquello de, de una forma u otra, es capaz de tener consistencia a largo plazo, no solamente en el futuro inmediato.