Ni guerra con Miyazaki, ni GPU al rojo vivo: Sam Altman presume del millón de usuarios en una hora de ChatGPT por Studio Ghibli

La fiebre por crear imágenes al estilo Studio Ghibli ha catapultado al chatbot de OpenAI a cifras históricas de usuarios. Pero no todo es color de rosa como bien sabrás.
Sam Altman, CEO de OpenAI, está viviendo uno de los momentos más agridulces en la historia de su compañía. La nueva función de generación de imágenes en ChatGPT, capaz de replicar el estilo visual del famoso Studio Ghibli, ha desatado una auténtica locura en redes sociales.
En solo una hora, la plataforma sumó un millón de nuevos usuarios, una cifra que Altman comparó con el lanzamiento inicial de ChatGPT en 2022, cuando se tardaron cinco días en alcanzar ese número.
Y se comentaba antes lo de agridulce porque no solo ha disparado la popularidad de ChatGPT, sino que también ha puesto a prueba los servidores de OpenAI. Según Altman, la demanda fue tan alta que las GPU literalmente "se estaban derritiendo".
Esto obligó a la compañía a limitar temporalmente el uso de la función para los usuarios gratuitos, restringiendo las peticiones a tres imágenes por día. Mientras tanto, los suscriptores de ChatGPT Plus disfrutaron de acceso ilimitado, lo que aumentó las ganancias por suscripciones. Un movimiento bastante inteligente.
¿Por qué el estilo Ghibli es tan viral?
La clave del éxito está claramente en la nostalgia y el impacto del Studio Ghibli a nivel mundial. Fundado por Hayao Miyazaki, este estudio japonés es conocido por películas como El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. Su estética ha sido replicada por el modelo GPT-4o de OpenAI, permitiendo a los usuarios crear imágenes que parecen salidas directamente de estas obras.
La viralidad fue tal que las redes sociales se inundaron con imágenes generadas por IA, desde paisajes hasta retratos con el toque característico del estudio japonés. Según datos de SensorTower, las descargas globales de la aplicación ChatGPT aumentaron un 11% en una semana, mientras que los ingresos por compras dentro de la app crecieron un 6%.

Sin embargo, todo esto también ha dado pie a la furia de Hayao Miyazaki, fundador de Ghibli: "No puedo ver estas cosas y encontrarlas interesantes. Quienquiera que las haya creado no tiene ni idea de lo que es el dolor. Me repugna profundamente. Si de verdad quieres crear cosas espeluznantes, puedes hacerlo. Jamás querría incorporar esta tecnología a mi trabajo", dijo en la revista FarOut, criticando el uso de la IA en el arte, según NDTV World.
El disgusto de Miyazaki por la IA no es algo de ahora y ya en 2016 dejó bien claro que eso de la IA no iba con él, comentando que la tecnología carece de la comprensión y la sensibilidad humanas que tanto valora en la creación artística.
A lo largo de los años, ha sido un defensor del arte hecho a mano, especialmente en la animación, y ha luchado por mantener su estudio Ghibli alejado de los avances tecnológicos que, según él, deshumanizan el proceso creativo. Parece que no ha podido evitar el terremoto ChatGPT.
Su impacto va más allá de las GPU y los derechos de autor: está afectando a la Tierra
Y ya rizando el rizo, en solo cinco días, la creación masiva de estas imágenes consumió más de 216 millones de litros de agua, según se ha podido conocer. Este consumo equivale al suministro mensual de una pequeña ciudad.
¿Cómo es posible? La clave está en los centros de datos que procesan estas imágenes, instalaciones gigantescas que requieren enormes cantidades de energía y agua para funcionar. Y no solo eso, debido al boom de creación de imágenes, y para evitar que se sobrecalienten, los centros utilizan sistemas de enfriamiento que dependen en gran medida del agua.
Según estudios recientes, cada imagen estilo Ghibli puede consumir hasta 3,45 litros de agua solo para enfriar los servidores. Esto ocurre porque gran parte del agua utilizada se evapora durante el proceso, mientras que el resto se recircula para enfriar nuevamente.
Con todo esto, algunos expertos sugieren que OpenAI debería implementar sistemas para compensar económicamente a los creadores cuyos estilos son utilizados como referencia por sus modelos. Sin embargo, establecer esto realmente no es fácil o algo que pueda ocurrir de un día para otro. Además, todo esto podría poner trabas a la accesibilidad general del producto.

