No es cosa tuya: ChatGPT se enrolla como las persianas, y más cuando no sabe de algo

Muchos expertos han intentado profundizar en por qué la inteligencia artificial de OpenAI, y muchas otras como Gemini, suelen dar respuestas demasiado largas.

¿Crees que ChatGPT habla demasiado? ¿Incluso cuando le preguntas algo sencillo que, al menos a priori podría tener una respuesta simple? Bueno, pues no se trata de una apreciación tuya. 

Es una característica no solo de la herramienta de OpenAI, sino de casi todos los chatbots similares, como también es el caso de Gemini. En realidad, ¿por qué se produce esta curiosidad?

Esa es una pregunta que no se le ha pasado por alto a los expertos, que en muchos casos han intentado profundizar en el tema para conocer las características que la provocan. 

Sobre todo porque, aunque a priori puede parecer algo baladí sin importancia, no son pocos los casos en los que terminan por ocasionar el efecto contrario al deseado: generan más confusión que otra cosa en los usuarios.

Cuando ChatGPT se pone parlanchín

Lo primero que hay que saber para entender la naturaleza del fenómeno es cómo funcionan los chatbots como ChatGPT. Estos pueden parecer inteligentes y el propio nombre de inteligencia artificial así lo sugiere, pero en realidad no lo son. O dicho de otra forma: es importante darse cuenta de que la IA no razona, al menos no de la forma en la que lo hacen los seres humanos. 

Como ponen de manifiesto muchos especialistas, la razón principal por la que los chatbots son tan "charlatanes" radica en cómo funcionan los modelos de lenguaje actuales. En lugar de comprender el significado real de las preguntas que reciben, estos sistemas operan en función de patrones estadísticos, prediciendo la siguiente palabra en función del contexto de cada caso. 

Esta realidad, de hecho, lleva a otra particularidad cuanto menos curiosa. Cuanto menos sabe un chatbot sobre el tema acerca del que se le está preguntando, más largas suelen ser sus respuestas. Más largas y menos precisas. Casi como cuando uno tenía que responder en un examen, no tenía ni idea y optaba por enrollarse para así intentar disimular su desconocimiento general. 

Cuando un chatbot no tiene una respuesta clara o carece de información específica, en lugar de admitir que no sabe sobre el tema, lo cual sería bastante más adecuado, tiende a generar respuestas largas y elaboradas con información complementaria, con la esperanza de que algo sea útil. ¿Y por qué pasa esto? Pues básicamente porque están programados para responder sea como sea.

 Ningún chatbot va a quedarse sencillamente callado

Es lo mismo por lo que muchas veces ChatGPT o las herramientas similares que existen en estos momentos dan información falsa o errónea. Los chatbots no están creados para ser sinceros a la hora de admitir que no saben algo. Por eso, y para expresarlo de alguna manera, cuando se sienten perdidos, improvisan. Sin olvidar el hecho de que la IA no tiene conciencia de su conocimiento. 

En un sentido práctico, esto se traduce precisamente en eso: respuestas largas y, en muchos casos, totalmente imprecisas. Además, los chatbots están diseñados para ser conversacionales por encima de todo; es decir, que a menudo intentan rellenar silencios o expandir respuestas para que la interacción parezca más natural. Para bien o para mal, claro. 

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