NVIDIA tiene listas sus RTX 50 SUPER, pero un problema tiene bloqueado su lanzamiento: la memoria GDDR7 es demasiado cara

La compañía de Jensen Huang no trae buenas noticias y las tarjetas gráficas RTX 50 SUPER se están convirtiendo en un quebradero de cabeza para este gigante.
Hace unos días se pudo conocer que Nvidia tiene casi listas sus nuevas tarjetas gráficas de la serie GeForce RTX 50 SUPER, que nacen con la idea de dar más potencia a los ordenadores tope de gama. Sin embargo, no está siendo un camino de rosas.
A los rumores de una posible cancelación debido a los problemas de precios por falta de stock de RAM, se le sumó la filtración de que la 5080 SUPER tenga un consumo de diseño térmico de 415 vatios. Comparando este número con los 360 vatios que gasta el modelo estándar actual, hablamos de una subida del 15% en la factura de la luz.
Y ahora llega un nuevo varapalo para la compañía de Jensen Huang: los costes de fabricación han obligado a paralizar su salida al mercado. Según se ha filtrado, Nvidia ya ha enviado los primeros chips gráficos a sus socios, pero les ha dado la orden directa de congelarlo todo porque la nueva memoria GDDR7 de 3 GB es, ahora mismo, muy cara.
Con esto como base, si deciden lanzar estas tarjetas ahora mismo con los precios actuales de los componentes, el coste para los usuarios se dispararía por encima de lo normal. Inviable.
Por otro lado, si obliga a marcas como Asus o MSI a mantener los precios oficiales baratos, estas empresas directamente se negarían a fabricarlas porque perderían dinero con cada venta. Al final, la única opción lógica ha sido retrasarlo todo a la espera de que la cosa se relaje.
Esta situación deja a la compañía de Jensen Huang en una posición muy difícil
La gran novedad de estas versiones SUPER está precisamente en el uso de esos nuevos módulos de memoria de 3 GB. Ofrecen un 50% más de capacidad que los de 2 GB que llevan las tarjetas normales que se venden ahora, lo que permite meter mucha más memoria VRAM sin tener que cambiar el diseño interno ni los cables por los que viajan los datos.
El problema es que estos nuevos módulos se están vendiendo en las fábricas a un precio que duplica o triplica el coste de los anteriores.
La lista de tarjetas que la compañía quería lanzar en este mismo año incluye modelos que la gente espera con muchas ganas, como la RTX 5080 SUPER y la RTX 5070 Ti SUPER (ambas con 24 GB de memoria), la RTX 5070 SUPER (con 18 GB) y una opción más barata, la RTX 5050 de 9 GB.
Sin embargo, un cambio de estrategia que Nvidia hizo a finales de 2025 ha terminado de complicarlo todo: antes, ellos te vendían el pack completo del chip con la memoria; ahora, obligan a las marcas que montan la tarjeta a apañarse como puedan y comprar la memoria por su cuenta.
¿Cuándo podrán ver la luz y qué está sucediendo para que se retrasen las tarjetas gráficas de NVIDIA?
La situación con respecto a la crisis de la RAM es bastante complicada. La gravedad de esta crisis de componentes es tan grande que ha provocado algo que no se veía en años. Por primera vez en cinco años, Nvidia fue al CES de 2026 sin presentar ni una sola tarjeta gráfica para el público general.
Huang prefirió no anunciar nada en la feria porque sabe de sobra que la falta de material impide asegurar que las tarjetas lleguen de forma normal a las tiendas.
De hecho, esta crisis está afectando incluso a las GPU más caras que Nvidia vende a empresas y gobiernos. En sus equipos de inteligencia artificial más potentes, el coste de los chips de memoria ya supone una cuarta parte de lo que cuesta fabricar todo el aparato, tras sufrir una subida de precio cercana al 500% en unos meses.
Si esto le pasa a tarjetas más top que valen miles de euros, imagínate el impacto al intentar cuadrar el precio de una tarjeta para jugar en tu casa con tu PC.
De momento, nadie sabe muy bien qué van a hacer Nvidia y sus socios para salir de esta. Los procesadores de las RTX 50 SUPER ya están casi acumulando polvo en los almacenes de ensamblaje, por lo que el retraso no puede durar mucho más si no quieren que todo esto se quede anticuado.
La decisión ahora es la siguiente: o asumen que los precios van a ser más caros de lo normal, o te quedas directamente sin novedades para PC en lo que queda de 2026 (y quién sabe qué pasará en 2027).


