El poder de los requisitos mínimos: el CERN migra 2.200 ordenadores de Red Hat a Debian para evitar tener que gastar una millonada en sustituirlos

El CERN migra 2.200 ordenadores de Red Hat a Debian
El CERN migra 2.200 ordenadores de Red Hat a DebianGenerada con IA
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

El CERN se acaba de encontrar con un problema. Cuenta con ordenadores que funcionan perfectamente, pero los requisitos de hardware comienzan a ahogarles. Toca cambiar de Linux.

Lo que le acaba de pasar al CERN es algo que sucede casi cada día a nivel individual en miles de casas. Contar con PC que ya tienen unos años puede complicarte la vida y no precisamente porque este esté estropeado. Las nuevas versiones de los sistemas operativos acaban por dejarlos fuera de juego.

Esto es lo que les ha pasado, pero el problema aquí es la escala. El laboratorio europeo no está intentando mantener con vida un viejo portátil, sino miles de ordenadores que forman parte de los sistemas que controlan sus aceleradores de partículas.

En concreto, el CERN tiene más de 2.200 Front-End Computers, ordenadores industriales y sistemas que se encargan de comunicarse con la electrónica que controla diferentes instalaciones del complejo. Son máquinas que están creadas para trabajar durante muchos años y que no se pueden sustituir como quien cambia el PC de casa.

El problema son los nuevos requisitos de Red Hat Enterprise Linux. Algunas de esas máquinas utilizaban procesadores demasiado antiguos para las nuevas versiones del sistema operativo.

 Y cuando el CERN hizo cuentas, descubrió que cambiar todo el hardware podía costarle alrededor de 5,7 millones de euros. La alternativa fue mucho más sencilla: cambiar de distribución Linux y pasar esos equipos a Debian 13.

El CERN tiene el mismo problema que millones de usuarios con Windows 11

Los ordenadores del CERN, por supuesto, no han quedado inutilizables ni tienen un problema de rendimiento. Todo se debe a las nuevas versiones de Red Hat y sus exigencias. 

Yendo a algo más técnico, no todos los procesadores x86-64 son igual de modernos. Aunque todos pertenecen a la misma familia, los más nuevos vienen con instrucciones que los antiguos no tienen.

Red Hat ha ido subiendo poco a poco los requisitos mínimos para poder utilizar sus versiones nuevas. RHEL 9 puso el mínimo en x86-64-v2 y RHEL 10 lo volvió a subir hasta x86-64-v3. Los ordenadores más antiguos que no llegan a ese nivel dejan de ser compatibles con las nuevas versiones.

En un PC de casa, esto es un gran fastidio, pero la solución es fácil y puede que el cambio sea la mejor opción. En el CERN, cambiar miles de ordenadores no es precisamente algo que puedas hacer de un día para otro.

Aproximadamente el 47% utilizaba procesadores demasiado antiguos incluso para RHEL 9. Es decir, esos PC ya estaban por debajo del mínimo que exigía esa versión.

Otro 17% sí podía utilizar RHEL 9, pero se quedaría fuera con RHEL 10, porque sus procesadores solo llegaban hasta x86-64-v2 y la nueva versión exige x86-64-v3.

En pocas palabras, cerca de dos tercios de los equipos podían acabar teniendo problemas para seguir utilizando las versiones nuevas de Red Hat. Y el problema no era que estuvieran rotos. Simplemente, el software empezaba a pedir más de lo que esos procesadores podían dar.

El CERN se pasa a Debian 13

Lo cierto es que Debian llevaba tiempo siendo una alternativa más que decente para estos sistemas precisamente porque permiten mantener hardware durante muchos años. La solución ha sido migrar estos más de 2.200 ordenadores a Debian 13.

Al final, si los equipos funcionan y el único problema es que una nueva versión de Red Hat ya no es compatible con sus procesadores, desde luego que la solución va por un camino diferente al de deshacerse de todos ellos.

Eso sí, esta solución no llega de un día para otro y no es tan fácil como puede parecer. Primero, estos sistemas tienen unas necesidades muy concretas y el laboratorio ha tenido que adaptar parte de sus herramientas para poder gestionar el nuevo entorno.

Además, hay que construir y mantener paquetes, controlar diferentes versiones de componentes y toca arreglar problemas relacionados con determinados módulos del kernel y con la automatización del despliegue.

Teniendo esto en cuenta, el CERN no está abandonando Red Hat del todo y este cambio afecta solo a una parte de los sistemas. Otras áreas, como los centros de datos y la infraestructura informática utilizada en los experimentos, seguirán utilizando RHEL y AlmaLinux.

Ver sus artículos

Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.