A prueba de hackers cuánticos: Microsoft blinda Windows 11 y usa la seguridad como baza para que dejes atrás Windows 10

Con la llegada de los ordenadores cuánticos, la seguridad tradicional ya no basta, y los de Redmond quiere que dejes atrás Windows 10 apostando por un Windows 11 a pruebas de balas.
Seguramente eso de ordenador cuántico ya lo has escuchado alguna que otra vez. Decirte que estos equipos, que funcionan de forma totalmente distinta a los ordenadores de toda la vida, prometen romper todos los esquemas: pueden resolver en minutos problemas que a los ordenadores actuales les llevarían siglos.
Y aquí es donde empieza el problema para la ciberseguridad, porque los sistemas de cifrado que hoy nos protegen podrían quedar obsoletos de la noche a la mañana.
Imagina una situación donde todas las contraseñas, transacciones bancarias online y hasta los secretos mejor guardados de los gobiernos son expuestos y quedan a la luz cualquiera que los quiera ver.
La criptografía actual funciona bien contra los 'ladrones' actuales —ordenadores normales—, pero los científicos han descubierto que en el futuro habrá ladrones profesionales —ordenadores cuánticos— que podrán abrir estos candados fácilmente. La criptografía post-cuántica precisamente es esa tecnología que nace para evitarlo.
De forma simple, la criptografía actual se basa en problemas matemáticos que son muy difíciles de resolver para los ordenadores de siempre. Sin embargo, los ordenadores cuánticos podrían resolver estos problemas en cuestión de minutos, haciendo que nuestros métodos actuales de encriptación sean obsoletos.
Teniendo esto como base, Microsoft ha dado un paso al frente y ya está integrando en Windows 11 la criptografía post-cuántica. Esta protección ya está disponible en las versiones más recientes de prueba —Canary build 27852 y superiores— y se irá extendiendo poco a poco a todos los usuarios.
Estos nuevos algoritmos, como ML-KEM y ML-DSA, se han añadido a la biblioteca de seguridad SymCrypt, el corazón de la protección de Windows y servicios como Microsoft 365, Azure y Windows Server.
Eso sí, la criptografía post-cuántica no es mágica: requiere más recursos, claves más largas y consume más ancho de banda. En la práctica, esto significa que los dispositivos más antiguos o de gama baja podrían quedarse atrás, ya que no todos soportarán bien este nuevo estándar de seguridad.
¿Por qué tanto revuelo y miedo con los hackers cuánticos?
La preocupación no es exagerada. Hace poco, un grupo de investigadores chinos logró descifrar un cifrado militar usando un ordenador cuántico experimental. Aunque aun la humanidad está algo lejos de que estos equipos sean de uso masivo, la amenaza es tan real que los expertos ya hablan de un posible 'gran desastre cuántico' si el mundo no se prepara a tiempo.
El gran miedo es el ataque harvest now, decrypt later: los hackers pueden robar datos cifrados hoy, guardarlos y esperar a tener un ordenador cuántico para descifrarlos en el futuro. Por eso, la carrera por actualizar los sistemas de seguridad corre prisa.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EEUU (NIST) ya ha seleccionado los algoritmos post-cuánticos más potentes y está impulsando su uso en protocolos como TLS, SSH e IPSec. Microsoft, al integrar estos estándares en Windows 11, se adelanta a una amenaza que, aunque todavía parezca lejana, podría cambiar las reglas del juego digital en la próxima década.
Y no solo hablamos de proteger tu PC, ya que, si se escala, la seguridad cuántica será vital para los bancos, la nube, los pagos digitales, la identidad y todo lo que depende de datos cifrados.
La cuenta atrás ha comenzado y la computación cuántica obligará a "reforzarlo todo"
"Se calcula que hacia el final de esta década ya podríamos tener computación cuántica con capacidades sustanciales para agredir nuestra criptografía", advierte Vanesa Díaz, CEO de LuxQuanta, una de las empresas que desarrollan soluciones para la era postcuántica, en una entrevista para Telecinco.
"Podemos optar por problemas matemáticos más complejos o defendernos de la cuántica con cuántica", añade. Por un lado, ya se están creando nuevos algoritmos de cifrado postcuántico que buscan crear problemas matemáticos tan complejos que ni siquiera un ordenador cuántico pueda resolverlos fácilmente.
Por otro, se está apostando por la distribución cuántica de claves, un método que utiliza las leyes de la física cuántica para crear claves de cifrado imposibles de cazar sin ser detectadas.
Empresas como LuxQuanta están apostando fuerte por esta tecnología. "Reemplazamos el 'maletín' tradicional que lleva las claves por uno que está protegido por las leyes de la física cuántica", explica Díaz. Este sistema permitiría crear claves de cifrado que serían "irrompibles independientemente del avance de la computación cuántica".
En pocas palabras, gobiernos y las grandes empresas tecnológicas están invirtiendo miles de millones en investigación y desarrollo de tecnologías cuánticas. Google, IBM y otras gigantes tech ya han anunciado avances en sus programas de computación cuántica.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

