Python democratiza el acceso a programación, y podría suponer el fin de C y C++

Generada con IA

C++ se esconde como el cerebro potente que permite, por ejemplo, crear modelos de 3D para animación o videojuegos, aunque Python ha equilibrado la balanza.

Python vio la luz hace ya más de 30 años, pero su popularidad no se ha hecho evidente hasta este mismo año, fecha en la que ha conseguido superar en uso a otros lenguajes de programación también muy afamados, como Java, C y C++.

Esto se debe a la facilidad que representa su lectura y escritura, que tiene sus raíces en el inglés, algo imprescindible para Guido van Rossum, el ingeniero que desarrolló este lenguaje en la década de los 90, en honor al grupo cómico Monty Python.

Tanto por su facilidad de aprendizaje como por su versatilidad en diferentes ámbitos, que abarcan la ciberseguridad, la ciencia de datos, el desarrollo web o el aprendizaje automático –tan importante en los tiempos que corren–, en 2025 es el lenguaje de programación más usado.

Una de las grandes diferencias entre Python y C++, este último un lenguaje creado en 1985 por Bjarne Stroustrup como extensión del lenguaje C, es que C++ está compilado, es decir, que el código fuente puede ejecutarse directamente como código en un ordenador.

Como ventaja, C++ es un lenguaje orientado a rendimientos elevados ofreciendo a los programadores en la práctica un mayor control sobre el sistema que lo que puede representar Python, con una sintaxis más parecida al lenguaje humano.

En la lucha por el dominio casi absoluto de uno u otro lenguaje, Nvidia tiene mucho que decir y, a lo largo de este año, ha anunciado varias novedades que podrían cambiar definitivamente cuál será el predominante en los próximos años.

Por qué compañías como Nvidia y Pixar usan Python

Imagina que tienes varios coches en tu garaje. Uno es un Fórmula 1, mientras que el otro es un turismo normal; aunque ambos te permitan desplazarte y llegar de un punto a otro, para conducir el Fórmula 1 necesitarás ejercitarte adecuadamente y conocimientos más avanzados.

En el caso de los lenguajes, C++ es ese Fórmula 1, mientras que Python es más accesible, incluso para ser entendido por personas que estén comenzando en el mundo de la informática. Lógicamente, el Fórmula 1 es muchísimo más potente que el turismo.

Con el avance imparable de elementos como la inteligencia artificial, el análisis de datos o las automatizaciones en el mundo de la seguridad, el turismo es más que suficiente; así, Python se ha convertido en el imprescindible para ser más rápidos en estos campos.

Mientras tanto, C++ es el recomendado para tareas que requieren de la potencia de un Fórmula 1, por ejemplo, en el desarrollo de videojuegos AAA basados en Unreal Engine, en programas de hardware como robots o cuando se necesita el control total del sistema.

Para simplificar mucho la cuestión, compañías como Pixar y Nvidia han elegido a Python para la automatización de flujos de trabajo 3D y OpenUSD (Universal Scene Description), con el objetivo de favorecer la creatividad facilitando el trabajo de desarrolladores de animación.

Por ejemplificarlo de forma que se pueda entender sin conceptos técnicos enrevesados, piensa que un juego o una cinta animada necesita de elementos como árboles, personajes, casas, escenarios, etc. 

El flujo de trabajo o workflow consiste en una cadena de trabajo, como la de una fábrica, en la que un empleado coloca el árbol, otro completa la iluminación y otro se encarga del diseño. El uso de Python, en tal caso, permite automatizar todo esto, sin necesidad de ubicar individualmente cada árbol.

En el caso concreto de OpenUSD, imagina este como la fábrica en la que guardas todas tus herramientas para producir lo que necesites, por ejemplo, el mismo árbol del que estamos hablando. Este tipo de fábrica, creada por la empresa de animación Pixar, la usan grandes como Nvidia o Apple.

El resultado es el mismo que si tuvieras un documento en línea que todo el mundo puede editar en directo sin pisar el trabajo del otro, con lo cual el uso híbrido de Python y OpenUSD ahorra tiempo, evita errores durante el proceso y aumenta el proceso creativo durante el desarrollo.

C++, entonces, ¿para qué sirve?

Siguiendo en el mundo de la animación 3D más potente y el desarrollo de videojuegos, C++ es el lenguaje de programación que se esconde tras todos los procesos que Python permite automatizar para aliviar la carga de trabajo de los creativos.

En este sentido, el motor completo de OpenUSD se ha desarrollado en base a C++, por lo que sería el cerebro sin el cual este motor no podría funcionar; sin embargo, sin Python como esa capa más superficial, su uso sería mucho más complicado.

Así, se suma toda la potencia que permite C++, pero con las grandísimas ventajas de Python, creando una especie de simbionte que permite reunir la potencia del primero con la versatilidad y facilidad del segundo.

Para facilitar la comprensión de todo esto, imagina que quieres construir una casa con diferentes herramientas: con C++ necesitarías las de un albañil, como martillo, cemento, etc., mientras que con Python podrías fabricar tu hogar como si fueran piezas de Lego.

En definitiva, C++ no desaparecerá por su gran rendimiento y potencia, aunque Python permite la democratización de la programación, algo que siempre es positivo para acelerar los procesos de creación. De cualquier forma, C++ seguirá siendo el lenguaje escondido, como el cerebro humano.

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