Sam Altman, CEO de OpenAI y creador de ChatGPT, sobre la IA: "Ahora estamos, por así decirlo, en la singularidad"

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El CEO de OpenAI acaba de afirmar en una entrevista que la inteligencia artificial acaba de cruzar un ansiado umbral: la singularidad tecnológica. Sin embargo, suena un tanto extraño.
No se puede negar que los avances de la inteligencia artificial cada vez son mayores y, de un año para otro, los cambios son tan grandes que ya muchas voces se lanzan a la piscina para hablar sobre la inteligencia artificial general.
Pero lo que acaba de comentar ahora Sam Altman, creador de ChatGPT, va mucho más allá de esto.
El CEO de OpenAI afirma que la humanidad ya ha entrado de lleno en la famosa singularidad tecnológica, ese punto de la historia en el que las máquinas superan la capacidad de comprensión del ser humano y empiezan a mejorar por sí solas a una velocidad endiablada.
Para que te hagas una idea, imagina por un momento que las máquinas que hoy se usan para hacer tareas simples, de repente, se vuelven tan inteligentes que no se logra entender qué está ocurriendo o cómo está sucediendo esto.
Se está hablando en concreto de una inteligencia artificial capaz de pensar, aprender y evolucionar más rápido que cualquier cerebro humano.
Aquí la IA sería muchísimo mejor en todo lo que el humano haga, ya sea en matemáticas, ciencias, artes, deportes, medicina... y tendría una mayor memoria con una capacidad más rápida para procesar y analizar situaciones, datos y sentimientos.
Lo cierto es que todo esto coincide con el incidente de Hugging Face que la propia OpenAI se ha atribuido, explicando que su IA fue la causante de esa brecha de seguridad. En este caso, la inteligencia artificial, en lugar de seguir las instrucciones marcadas por los humanos, se saltaron todos los bloqueos con tal de cumplir sus objetivo.
Esto supuso encontrar un agujero, un fallo de seguridad en la plataforma, por el que colarse para extraer los datos de sus bases de datos. Con esto como base, las dudas sobre esa IA con capacidad de actuar por sí misma se ha disparado. Ahora hay que añadirle las palabras de Sam Altman.
¿Qué es exactamente la singularidad de la IA y por qué Sam Altman dice que ya la hemos alcanzado? Más marketing que realidad
Actualmente, esta inteligencia que super todas nuestras capacidades es una posibilidad teórica más que una realidad práctica, ya que la mayor parte del desarrollo actual en informática y la IA se inclina hacia la inteligencia artificial limitada (ANI).
Sin embargo, si se logra, marcará el comienzo de una nueva era en la tecnología con el potencial de revolucionar nuestra realidad como jamás se ha llegado a ver.
La idea de la singularidad no es nueva, ya que en 1950, el matemático John von Neumann propuso por primera vez este concepto en términos teóricos, sugiriendo que el avance tecnológico podría alcanzar un punto en el que se vuelva incontrolable. En aquel entonces, esta hipótesis parecía ciencia ficción, pero en la actualidad ya empieza a acaparar titulares.
El problema es que, en pleno 2026, mencionar este concepto forma parte más de una estrategia de marketing en torno a los propios modelos de OpenAI que algo que sea real. Es una forma de darle más bombo a, precisamente, un error de la propia compañía y que, en realidad, no denota una superinteligencia por ningún lado.
Si bien predecir el momento exacto es complicado, personas como Ray Kurzweil aseguran que la singularidad tecnológica podría llegar tan pronto como en 2045.
Esto se basa en tendencias como la Ley de Moore, que observa cómo la capacidad de los microchips se duplica cada pocos años, y en los avances recientes en IA, biotecnología y computación cuántica.


