Shaheer Khan, experto en tecnología: "Activé un modo oculto de GPU de Windows y ahora mis juegos funcionan con mayor fluidez"

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Un ajuste poco conocido modifica cómo Windows gestiona las interrupciones de la tarjeta gráfica y, en ciertos equipos, puede reducir tirones sin cambiar de GPU ni bajar gráficos.
Si los juegos en tu PC van lentos, sufren tirones o no mantienen una tasa de fotogramas estable, no siempre hay que buscar el problema en la tarjeta gráfica, el procesador o la memoria RAM.
Windows 11 también tiene configuraciones que afectan a la forma en que el sistema gestiona la comunicación entre sus componentes. Shaheer Khan, experto en tecnología y colaborador de MakeUseOf, ha puesto el foco en una de ellas: MSI (Message Signaled Interrupts).
Al activarlo en una GPU compatible y aumentar después la prioridad de sus interrupciones, consiguió mejorar especialmente los FPS mínimos en algunos juegos.
Cabe señalar que no es un modo de rendimiento que haga que la tarjeta gráfica sea más potente ni una función capaz de aumentar automáticamente los FPS en cualquier ordenador.
MSI modifica la manera en que determinados dispositivos comunican interrupciones a la CPU y, en determinadas configuraciones, ese cambio puede contribuir a una entrega de fotogramas más estable.
Qué cambia realmente al activar MSI

Las interrupciones son señales que permiten a los dispositivos avisar al procesador de que necesitan atención. Windows puede gestionarlas mediante el sistema tradicional de IRQ, en el que determinados recursos pueden ser compartidos entre dispositivos.
MSI utiliza otro mecanismo donde la GPU puede enviar esas señales mediante mensajes dirigidos a una ubicación concreta de memoria. Esto modifica la comunicación con la CPU y puede reducir parte de la gestión asociada al sistema tradicional.
También existe MSI-X, una evolución que permite trabajar con muchos más vectores de interrupción. MSI admite hasta 32, mientras que MSI-X puede llegar hasta 2.048. No obstante, para el jugador lo importante es saber si su tarjeta gráfica utiliza MSI y cómo está configurada.
Y es que la compatibilidad depende además del hardware que, según las pruebas de Khan, las GPU modernas de AMD suelen tener MSI activado de fábrica, mientras que en tarjetas Nvidia puede variar según el modelo.
Cómo comprobar si MSI está activado en tu GPU
Para ello, abre el Administrador de dispositivos, entra en Adaptadores de pantalla y selecciona tu GPU. Pulsa Propiedades y abre la pestaña Detalles.
En el menú Propiedad, selecciona Ruta de acceso a la instancia del dispositivo y copia la dirección que aparece.

Ahora abre el Editor del Registro de Windows y dirígete a: HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Enum\PCI. Dentro de esa ubicación debes localizar la entrada correspondiente a tu GPU. Para encontrarla, utiliza la ruta de instancia del dispositivo que acabas de copiar desde el Administrador de dispositivos.
Cuando hayas localizado la tarjeta, sigue esta ruta: Device Parameters > Interrupt Management > MessageSignaledInterruptProperties. Ahí encontrarás MSISupported. Comprueba su valor. Si aparece como 0, MSI está desactivado. Para habilitarlo, cambia el valor a 1.

Antes de modificar el Registro conviene hacer una copia de seguridad, ya que un cambio incorrecto en esta parte de Windows puede provocar problemas.
Es importante mencionar que activar MSI es solo una parte del procedimiento que plantea Shaheer Khan. El siguiente paso consiste en utilizar MSI Utility v3 para aumentar la prioridad de las interrupciones de la GPU.
La herramienta permite modificar la prioridad con la que Windows atiende esas solicitudes, ya que la intención es dar mayor preferencia a las interrupciones procedentes de la tarjeta gráfica, aunque no significa que el sistema vaya a dedicar más potencia de cálculo a la GPU.
Por eso, el posible beneficio tiene más que ver con la consistencia de los fotogramas que con un aumento directo de la capacidad gráfica.
No es un botón mágico para acelerar cualquier GPU
Cabe señalar que los resultados no garantizan que el mismo cambio vaya a producir idénticas mejoras en otro ordenador. Influyen el modelo de GPU, el procesador, los controladores, el juego y la configuración concreta de Windows.
MSI tampoco aumenta la potencia bruta de la tarjeta gráfica. Lo que modifica es cómo se gestionan las interrupciones entre la GPU y la CPU. Si ese proceso constituye un factor limitante en una determinada configuración, el cambio puede ayudar a conseguir una entrega de fotogramas más consistente.
Por eso tiene sentido plantearlo como una optimización concreta, no como un supuesto modo secreto capaz de transformar el rendimiento de cualquier ordenador.
Así que si un juego ya funciona de forma estable, activar MSI no garantiza ninguna mejora; si existen caídas o irregularidades, puede ser una configuración más que comprobar antes de asumir que el problema está en el hardware.
