Sony, Warner, Universal... empieza la guerra por la música generada con IA: ¿Es tan dramático como se pinta?

La situación está que arde entre la industria musical y el uso de la inteligencia artificial. Pese a las grandes ventajas de esta tecnología, los grandes sellos discográficos han decidido remangarse para poner fin a algo que consideran injusto.
La tecnología ha jugado y juega un papel fundamental en la creación y distribución de música, y uno de los aspectos más nuevos es el uso de la inteligencia artificial en este campo. Herramientas como el famoso autotune, que corrige las imperfecciones vocales, han sido parte integral de la música durante años.
Sin embargo, la verdadera revolución llega con la capacidad de la inteligencia artificial para crear música desde cero, imitando incluso las voces de los artistas humanos. Esto ha conducido de forma inevitable a plantearse preguntas sobre la autenticidad, la creatividad y el papel de esta tecnología en la industria musical.
Sin ir más lejos, los sellos discográficos más grandes del mundo, Sony Music, Warner Music y Universal Music, están demandando a dos nuevas empresas de inteligencia artificial, Suno y Udio, por presunta violación de derechos de autor en un caso potencialmente histórico.
Con todo esto como base, seguramente muchos se pregunten: ¿Es esta guerra tan dramática como se pinta? ¿Realmente se puede hacer algo para parar este tipo de aplicaciones que generan música con IA cogiendo como referencia la música existente?
“No es extraño que las principales productoras mundiales estén preocupadas”
Las demandas se producen pocos meses después de que aproximadamente 200 artistas de renombre internacional, firmaran una carta pidiendo que se detuviera el uso “depredador” de la inteligencia artificial en la industria musical.
“Es evidente que se está utilizando de manera opaca una propiedad intelectual, para crear otra. Esto, necesariamente, tiene que ser regulado para que sean los propietarios de estos derechos los que autoricen o denieguen el uso de su propiedad para el entrenamiento de una IA. Por desgracia, estamos en un momento en el que la falta de transparencia en los procesos de entrenamiento y procesado de información que tienen estas tecnologías es muy opaco e imposible de verificar”, nos comenta en una entrevista para Computer Hoy José Antonio Alguacil, CEO IlusionLabs y Youtuber.
Según esta última demanda interpuesta, estas compañías han utilizado décadas de material de varios sellos discográficos para entrenar algoritmos de IA capaces de generar música sintética. Esta tecnología, aseguran, tiene el potencial de saturar el mercado y competir directamente con la música creada por artistas humanos.

Sony, Warner y Universal, junto a otros miembros de la RIAA —Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos—, argumentan que los sonidos generados por máquinas podrían no solo abaratar los costes de producción, sino también socavar el trabajo de los artistas que representan.
La preocupación principal es que la música generada por IA pueda sonar demasiado similar a la de artistas que ya todo el mundo conoce como Bruce Springsteen, Michael Jackson o ABBA, poniendo en jaque la originalidad y el valor del trabajo humano.
Daniel Ek, CEO de Spotify, precisamente concedió una entrevista hablando de este tema, comentando que, si bien la IA tiene aplicaciones válidas en la música, no debería usarse para suplantar a artistas humanos sin su consentimiento. Esta distinción plantea la pregunta: ¿dónde se traza la línea entre la creatividad humana y la generada por la IA en la música?
En este caso, las dos empresas afectadas son Suno y Udio. La primera lanzó su primer producto el año pasado y afirma que más de 10 millones de personas han utilizado su herramienta para hacer música, recaudando 125 millones de dólares de inversores. La segunda, lanzó su app al público en abril, logrando fama casi al momento.
“Los beneficios a la hora de generar música con herramientas IA, están casi todos basados en lo económico. La capacidad inmediata de las inteligencias artificiales, pese a que llevan un proceso y necesitan unos expertos que las dominen, reducen los tiempos de creación, generando una eficiencia inmensa en procesos que antes eran manuales”, matiza el entrevistado.
“Estamos en un momento en el que la falta de transparencia en los procesos de entrenamiento y procesado de información que tienen estas tecnologías es muy opaco e imposible de verificar. Esta es la principal barrera que se encuentra la industria de la inteligencia artificial generativa y los artistas”, añade.
Si bien es cierto que la IA tiene el potencial de democratizar la creación musical, permitiendo a más personas producir y compartir su música sin necesidad de estudios o contratos discográficos, las limitaciones de esta tecnología son evidentes y, por otro lado, la industria deberá encontrar un equilibrio entre aprovechar las ventajas de la tecnología y proteger los derechos y el trabajo de los artistas humanos. Quizá esta demanda sea un primer paso muy necesario.
Tal y como comenta José Antonio Alguacil, los próximos pasos van en la dirección de la clarificación a la hora de conocer qué fuentes han sido utilizadas para entrenar una IA para actuar en dos sentidos. El primero, el consentimiento previo de los propietarios y el segundo la compensación económica por el uso de su propiedad.
No cabe duda de que la colaboración entre humanos y máquinas abrirá nuevos horizontes creativos, donde la IA se utilice como una herramienta complementaria en lugar de un reemplazo, pero esto requerirá una regulación y acuerdos claros sobre el uso de datos y derechos de autor, para que todo se desarrolle como debe.
“Las apuestas son distintas en Europa, que busca ser un ejemplo regulatorio, y en EE. UU., donde hay iniciativas para esta regulación, pero pesan más los avances en este tipo de tecnologías, ya que chocan de frente con China que es, de lejos, el país más avanzado en regulación y creación de teologías generativas en inteligencia artificial”, finaliza el entrevistado.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

