Experto lleva 40 años investigando la IA y lo tiene muy claro: “Lo que hacen Google, OpenAI y Meta es robar”

Toby Walsh de la Universidad de Nueva Gales, reputado investigador de la IA, acusa a las empresas detrás de modelos como GPT, DeepSeek y otros similares de robar información a los autores.
No es un secreto que los chatbots como ChatGPT usan tus datos para entrenar su IA y la información disponible en todo Internet. Esto le permite recopilar miles de millones de parámetros al pasar por el proceso de reinforcement learning que usa el modelo R1 de Liang Wenfeng.
Entonces, básicamente lo que hace la inteligencia artificial como Google Gemini, Microsoft Copilot y Grok de la compañía xAI de Elon Musk es que compone su conocimiento con base en lo que ya existe, según lo que explican los entrenadores de IA.
A lo que vamos con todo esto es que la tecnología en cuestión, parte de cosas que ya han sido creadas por el ser humano, incluyendo libros de autores importantes. Es aquí donde la Sociedad de Autores de Australia ha abierto un nuevo debate con respecto a los derechos de propiedad intelectual.
Una empresa ha hecho algo que otras compañías famosas no están empleando y es darle reconocimiento a las personas que tienen material que sirve para entrenar a los modelos. El profesor Toby Walsh de la Universidad de Nueva Gales, Sidney, quien es experto en inteligencia artificial, afirma que es una “indignación” la situación actual.
Las empresas de IA hacen el “el mayor robo en la historia de la humanidad”

Las declaraciones de Toby Walsh compartidas por The Guardian, van directamente a las grandes compañías de la industria de la inteligencia artificial. Tras firmar un contrato con Black Inc., editorial independiente de servicio para la literatura australiana, el experto ha mencionado que lleva 40 años estudiando los movimientos de la IA y lo que ve hoy en día lo decepciona mucho.
Como un autor de cuatro libros que están dirigidas a dicho sector y que son conocidos a nivel mundial, debería de estar recibiendo muchas ganancias, pero no las suficientes como para que sean realmente justas.
Títulos como It's Alive!: Artificial Intelligence from the Logic Piano to Killer Robots, 2062: The World that AI Made, Machines Behaving Badly: the Morality of AI y Faking It: Artificial Intelligence in a Human World, fueron utilizados para entrenar a los modelos que hoy en día lideran la industria.
Según lo que comenta, mientras estos materiales son utilizados para explotar funcionalidades y hacer que la IA evolucione, los dueños de los derechos de las mencionadas piezas pierden dinero por no recibir sus compensaciones correspondientes, incluyéndose así mismo en la lista.
“Ahora tengo un perro en esta carrera. De hecho, dos perros. He publicado cuatro libros con Black Inc, tengo un quinto que saldrá el próximo mes y tengo un contrato para un sexto antes de que termine el año. Además, he sido investigador de inteligencia artificial durante 40 años, entrenando modelos de inteligencia artificial con datos”. — Toby Walsh.
A pesar de que se está preparando para sus próximos lanzamientos y está contento por su nuevo trato, dice: “estoy indignado con las empresas tecnológicas como OpenAI, Google y Meta”. La razón del enfado se debe a que han usado sus libros incontables veces sin su consentimiento, sin dar créditos ni regalías.
En 2023, le recamó a su editora para ver si existía alguna forma de detener el acceso a su contenido, ya que él mismo hizo la prueba de que “ChatGPT puede dar un resumen de todo el capítulo 4 de su primer libro”, lo cual es como consumir contenido gratuito sin dar beneficios al autor e impacta directamente con las leyes de propiedad intelectual.
De alguna manera, los chatbots con esta tecnología están afectando a otros ámbitos, especialmente a los artistas, músicos y escritores, siendo esta una de las evidencias que expone Walsh. De hecho, afirma que las mencionadas compañías ni siquiera llegaron a pagar una sola copia del libro.
“Lo llamé el mayor robo en la historia de la humanidad. Toda la cultura humana está siendo consumida por estos modelos para el beneficio de unas pocas empresas tecnológicas. Mi libro no está disponible gratuitamente en línea. Y, hasta donde puedo saber, entrenaron con una copia ilegal en books3, un conjunto de datos en línea reunido por piratas rusos. Eso no es justo”. — Toby Walsh.
Esta solo sería la punta del iceberg, pues otra de las cosas que comenta es que hay miles de materiales que seguramente han sido utilizados de la misma manera. Las fuertes acusaciones del experto se refieren a un “robo digital a plena luz del día”.
La indignación que muestra ante esta situación también se vincula a las recientes normas de derechos de autor por parte del gobierno, pues se deberían tomar medidas más drásticas sobre la GenAI.
De hecho, muchas profesiones se quedarán obsoletas con el impacto de estos modelos, incluso Bill Gates y Elon Musk tienen una lista negra sobre ellas. Lamentablemente, parece que la situación también está afectando al área de arte y escritura, pero lo más probable es que se impongan nuevas restricciones sobre el consumo de contenido en los entrenamientos de la inteligencia artificial.