Trump cerca de nuevo a China y bloquea la exportación de software para sus chips

El presidente de Estados Unidos busca evitar que China consiga los procesadores más avanzados y ahora ha bloqueado la exportación de software para semiconductores.
Donald Trump es un hombre de nervio y decisiones tan rápidas como descaradamente injustas. Eso, al menos, es lo que ha ido demostrando tanto en su primera legislatura como en lo que lleva de esta, que dio comienzo el pasado mes de enero. Desde entonces, no ha cesado su lucha contra China, su principal enemigo comercial.
Si bien el futuro de TikTok es uno de los que más rumores ha alimentado, el presidente estadounidense tiene otros frentes abiertos con el país asiático, como el objetivo de conseguir semiconductores más potentes y eficientes. Lógico, teniendo en cuenta que asistimos a una era en la que la inteligencia artificial marca la diferencia entre una empresa avanzada y otra que no lo está.
Para evitar que las suyas se encuentren en este segundo saco, Trump ha optado por bloquear la exportación del software necesario para diseñar chips a empresas ubicadas en China. Así lo ha adelantado recientemente Financial Times, que ha tenido acceso a un documento emitido por el Departamento de Comercio estadounidense.
Synopsys y Siemens, entre las advertidas
En este escrito, dicho organismo ha advertido a los llamados grupos de automatización de diseño electrónico (conocidos como EDA), entre los que se encuentran Cadence, Synopsys y la filial de Siemens EDA, para que corten el suministro de su software y su tecnología al gigante asiático.
Estas empresas, por tanto, han recibido dicha advertencia a través de una carta emitida por la Oficina de Industria y Seguridad, que es el área del Departamento de Comercio de Estados Unidos que supervisa los controles de exportación, tal y como ha explicado el comentado medio.
En este escenario y debido a que estas empresas ahora necesitarán licencias en manos de las autoridades estadounidenses para realizar los envíos de sus productos a China, medios como Reuters recogen que las acciones de las firmas comentadas han descendido entre un 6 y un 11% en los últimos días.
Desde China y, más concretamente, desde su Ministerio de de Relaciones Exteriores, han valorado que Washington está utilizando cuestiones tecnológicas y comerciales para excluir y perseguir a su país. "No hay sanciones ni presiones que puedan bloquear el ritmo del desarrollo y progreso de China, ni intimidación ni coerción que puedan quebrantar la determinación de China de lograr la autosuficiencia", han señalado.
En cualquier caso, las cifras son claras y es así como lo ha recordado la comentada agencia de noticias, que ha indicado que restringir el acceso de las empresas chinas a las herramientas proporcionadas por estas empresas sería un auténtico desastre, debido a que los clientes chinos de diseño de chips dependen en gran medida del software estadounidense.
Tanto es así que el pasado mes de abril, la agencia estatal de noticias china, Xinhua, informó que Synopsys, Cadence y Siemens EDA controlaban más del 70% de la cuota de mercado en China.
Siguiendo los pasos a Nvidia
Este veto se suma al que ya tiene implementado Estados Unidos a los semiconductores de Nvidia para China y, más concretamente, del modelo H20, lo que ha supuesto un gran golpe para la firma dirigida por Jen-Hsun Huang, que ha perdido más de 5.000 millones de dólares por este bloqueo de sus gráficas.
Este bloqueo no surgió de la nada, sino que forma parte de una larga lista de vetos impulsados por Estados Unidos ya que, desde 2022, el país que actualmente preside Donald Trump ha ido estrechando el cerco a la exportación del hardware más potente que se fabrica dentro de sus fronteras, como el H100 y el A100.
Nvidia había fabricado el H20, precisamente, para evitar las restricciones anteriores. A pesar de que no era tan potente como los comentados semiconductores, sí despertó el interés por parte de empresas extranjeras como Tencent, ByteDance (propietaria de TikTok) y Alibaba. Sin embargo, y como se ha podido ver, la tecnológica no ha alcanzado su objetivo.
