Un robot en China imita a Bruce Lee y le pega una dolorosa patada de artes marciales a un niño

Exhibición de robots
En China las exhibiciones de robots son muy populares, y más de una ha requerido atención médica.

El vídeo de un robot practicando artes marciales con un niño, sin que el pequeño haya sido preguntado, se ha hecho viral en China. Un golpe de un robot metálico es muy doloroso.

En China van décadas por delante de la mayoría del mundo, en conceptos como la robótica. Allí los robots humanoides ya tienen su propio DNI, y van a la escuela de robots. También practican artes marciales, a veces con consecuencias desastrosas.

El vídeo que vas a ver a continuación se ha hecho viral en China. Un robot lanza una patada voladora digna de Bruce Lee en sus mejores tiempos, e impacta brutalmente en el pecho de un niño de no más de 6 o 7 años, que acaba noqueado en el suelo.

Hay que decir que el menor no tiene nada grave, confirmado por su madre, más allá del fortísimo golpe. Pero hablamos de una patada con un pie metálico y una fuerza considerable. Si impacta en la cabeza, podría haber acabado en tragedia.

Robots y distancia de seguridad

El incidente tuvo lugar en la ciudad de Sinkiang, al noroeste de China. Un robot Unitree G1 con un peluca de payaso estaba practicando una exhibición de artes marciales frente a un grupo de niños. Como vemos en el vídeo, el robot da unos pasos hacia adelante, gira sobre sí mismo… y le pega una patada en el pecho al infante más cercano.

El menor se dobla de dolor, cae al suelo, y permanece unos segundos ahí. El robot humanoide se retira prudencialmente.

Según el medio local Shanghai Daily, “no resultó gravemente herido”, aunque no sé cómo hay que tomarse eso… El niño está un rato en el suelo, y el vídeo se corta.

La madre ha declarado que el chaval está bien, pero se quejó de que “el personal reaccionó con lentitud”. Es la clásica abnegación china. Si esto hubiese ocurrido en Estados Unidos, la madre habría denunciado a la empresa pidiendo 1.000 millones de dólares de indemnización.

Lo cierto es que el chico no tiene culpa de nada. Está a unos tres metros del robot, es el Terminator en miniatura el que empieza a andar hacia él, y le suelta la patada.

Tampoco podemos echar la culpa a la inteligencia artificial, porque aquí no se usa, el Unitree G1 está controlado por radiocontrol. El único culpable es el operario que lo maneja. No calculó bien la distancia a la hora de soltar la patada, o se acercó demasiado al público.

La Primera Ley de la Robótica de Asimov

No es la primera vez que ocurre. Hace poco un robot bailarín le rompió la nariz a su cuidador. Otro destruyó las partes nobles de su entrenador. En otro incidente, una anciana tuvo que ser hospitalizada por un ataque de nervios, porque un robot de Unitree caminaba demasiado cerca de ella.

Quizá es el momento de que las compañías de robótica chinas comiencen a implantar un sensor de distancia, independientemente de que el robot tenga o no IA. Si se acerca demasiado a una persona, debería detenerse al instante, por encima de cualquier orden manual, o de la IA. Especialmente si está practicando movimientos peligrosos, como aquí.

A veces incluso los propios operarios olvidan que un robot humanoide está fabricado con diferentes metales, y una patada o un puñetazo, aunque sea fortuito, puede causar graves heridas a un humano.