Una nueva IA puede ver lo que ves sin mirarte ni una vez a los ojos

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Investigadores desarrollan una IA que recrea imágenes a partir de escáneres cerebrales, un avance que promete ayudar a personas con parálisis pero que plantea serios riesgos para la privacidad mental.
La privacidad cerebral podría estar a punto de convertirse en un concepto del pasado. Investigadores han desarrollado una herramienta de inteligencia artificial capaz de predecir en qué estás fijando la vista analizando únicamente tus escáneres cerebrales, para luego generar una recreación sorprendentemente precisa de lo que estás imaginando.
Aunque suena a ciencia ficción, el avance es tangible. Tommy Sprague, neurocientífico de la Universidad de California en Santa Bárbara, señaló a MIT Technology Review que los resultados son muy impresionantes. Sin embargo, advirtió que si existe una forma de extraer información de manera encubierta sobre nuestros pensamientos, 150 años de literatura de ciencia ficción podrían hacerse realidad en cualquier momento, lo cual resulta preocupante en múltiples aspectos.
No es la primera vez que se intenta recrear imágenes a partir de la actividad cerebral, pero Michal Irani, del Instituto de Ciencias Weizmann y líder del equipo, afirma que su herramienta logra una representación de mucha mayor fidelidad. Para ello, entrenaron un modelo de inteligencia artificial con un conjunto de datos públicos de escáneres cerebrales de ocho sujetos, a quienes se les mostraron miles de imágenes.
La clave reside en la resolución. A diferencia de estudios anteriores, utilizaron escáneres modernos con la capacidad de mostrar volúmenes cerebrales tan pequeños como un milímetro cúbico de neuronas. El decodificador cerebral resultante se divide en dos ramas: una predice la estructura de la imagen y la otra su contenido, permitiendo que un modelo de difusión genere la recreación visual.

Para conseguirlo, los investigadores desarrollaron una IA capaz de hacer el proceso inverso: en lugar de interpretar un escáner cerebral para averiguar qué está viendo una persona, el sistema aprende a predecir cómo debería responder su cerebro ante una imagen concreta.
A partir de esas predicciones, genera distintos patrones de actividad cerebral que después utiliza otro modelo para reconstruir la imagen.
El sistema repite este proceso una y otra vez, ajustando el resultado hasta conseguir una representación cada vez más parecida a la imagen original.
Esta tecnología representaría un punto de inflexión para personas con parálisis que no pueden comunicarse físicamente. No obstante, también plantea el fin de la privacidad mental. Actualmente, el proceso requiere costosas y enormes máquinas de resonancia magnética funcional.
Marcello Ienca, neurocientífico y filósofo de la Universidad Técnica de Múnich, advirtió que si estas técnicas se aplicaran a dispositivos portátiles de electroencefalograma, calibrados para el cerebro de cada usuario, sería un cambio radical. Esto facilitaría que una empresa extraiga información cerebral sin consentimiento.