YouTube prefiere mantener vídeos dañinos en lugar de cercar la libertad de expresión, según investigadores

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YouTube ha relajado su normativa de moderación y optado por mantener contenidos perjudiciales para los usuarios por considerarlos de interés público.

A YouTube, la plataforma de vídeo más grande del mundo le importa mucho que en ella se favorezca la libertad de expresión y que todos los creadores de contenido puedan expresarse sin temor a la censura y eso, como cabría esperar, está poniendo en riesgo a los usuarios.

A pesar de su popularidad y, teniendo en cuenta que todo lo que se cuece en la plataforma tiene un gran impacto a diferentes niveles, Google se ha mantenido al margen de compañeras como X (antes Twitter) y Meta en relación a los cambios que ha implementado en el apartado de moderación de contenidos.

Además de anunciar un cambio en su política de verificación de contenidos, el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, también indicó que se transformaría su política de moderación de contenidos con un equipo que aún tiene mucho camino por recorrer. Así lo reconoció la propia firma hace unos días, cuando avanzó que había crecido el contenido violento e intimidatorio de Facebook.

YouTube, en cambio, no hizo entonces ninguna declaración de intenciones y optó por mantenerse al margen, tal y como han recordado recientemente los periodistas de The New York Times Nico Grant y Tripp Mickle, que han observado que, de manera silenciosa, la plataforma de vídeos de Google ha modificado su manera de moderar contenidos.

Si no hay nada malo hasta la mitad del vídeo, se mantiene

Según los investigadores, YouTube ha animado a sus moderadores a no borrar los vídeos que puedan romper las reglas de la plataforma, siempre que estos contenidos sean considerados de interés público. Por ejemplo, en el caso de que incluyan debates sobre cuestiones políticas, sociales y culturales.

Esto significa que, para los vídeos incluidos en esta categoría, la plataforma ha elevado el umbral para la cantidad de vídeo ofensivo permitido a medio vídeo, en lugar de mantener la cuarta parte de ese mismo contenido, como hasta ahora.

Por otra parte, los redactores de este periódico aseguran que la plataforma ha animado a los moderadores a dejar esos vídeos en su sitio, a pesar de que, durante años, ha velado por alejarse de la desinformación, principalmente política, aunque ahora parezca que haya dejado de interesarle.

De esta manera, al contar con medidas de moderación más laxas, YouTube podría beneficiar a aquellas cuentas de usuario que comparten amplias coberturas de noticias relacionadas con autoridades gubernamentales y elecciones, entre otros, e integran en ellas comentarios y valoraciones.

YouTube borra un 22% más de contenido abusivo

Preguntado por esto, la portavoz de YouTube Nicole Bell ha justificado que la plataforma actualiza continuamente su guía para moderadores de contenido sobre temas que aparecen en el discurso político y que, habitualmente, retira limitaciones que ya no tienen sentido, poniendo el ejemplo de lo que hizo en 2023 con información relacionada con el Covid.

Por otra parte, ha señalado que el servicio de vídeos y contenido en streaming también fortalece políticas cuando sea necesario y ha puesto de ejemplo las medidas que ha tomado para prohibir el contenido que lleve a la gente a sitios web relacionados con el juego y el azar.

"Reconociendo que la definición de interés público siempre está evolucionando, actualizamos nuestra orientación para estas excepciones, a fin de reflejar los nuevos tipos de debate que vemos en la plataforma hoy en día", ha añadido la portavoz, dejando muy claro que su objetivo "sigue siendo el mismo: proteger la libertad de expresión y, al mismo tiempo, mitigar los daños atroces".

No obstante, las cifras hablan por sí solas y está visto que YouTube aún tiene que afinar el tiro, ya que en los tres primeros meses de este año, borró 192.586 vídeos por contenido odioso y abusivo, un aumento del 22% respecto al año anterior.

A pesar de todo ello, parece que a YouTube le sale rentable mantener algunos contenidos de dudosa moralidad y, a pesar de que durante mucho tiempo ha prohibido la desnudez, la violencia gráfica y el discurso de odio, siempre ha dado libertad total a sus creadores para interpretar su normativa. La mayoría de ellos se escudan en que lo que comparten tiene interés público. La pescadilla que se muerde la cola.

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Noelia Murillo

Redactora

Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.