Bjarne Stroustrup, inventor de C++: "No hay futuro en intentar eliminar las cosas peligrosas y complicadas"

Bjarne Stroustrup en un laberinto con el logotipo de C++ en el fondo
Bjarne Stroustrup en un laberinto con el logotipo de C++ en el fondoImagen generada con IA

En sistemas reales no basta con ocultar lo difícil: hay que manejarlo mejor, usar herramientas actuales, programar con C++ moderno y enseñar formas de trabajo más seguras.

Para Bjarne Stroustrup, el futuro de C++ no está en intentar ocultar todo lo difícil, sino en aprender a manejarlo mejor. Su idea es usar herramientas actuales, escribir código más seguro y evitar que las partes más delicadas del programa queden repartidas sin control.

Hay ámbitos donde no basta con que el software funcione "más o menos", ya que un motor gráfico, un sistema embebido, una app financiera o un componente que trabaja cerca del hardware necesitan rendimiento, precisión y mucho control sobre lo que ocurre por debajo.

Aquí es donde C++ sigue teniendo peso debido a que puede resultar exigente, incluso incómodo para muchos desarrolladores, pero también sigue siendo difícil de sustituir cuando el margen de error es pequeño y el rendimiento importa.

Durante la Cumbre Mundial de Qt, Stroustrup habló con DevClass sobre el presente del lenguaje, el papel de la IA al generar código y los retos de reemplazar una tecnología que lleva décadas dentro de sistemas. En este contexto dejó una idea contundente:

No hay futuro en intentar eliminar lo peligroso y complicado.

El C++ moderno no puede ser como hace treinta años

Bjarne Stroustrup, creador de C++
Bjarne Stroustrup, creador de C++

Stroustrup no está defendiendo que el programador trabaje sin cuidado ni que C++ deba conservar todos sus riesgos como si fueran virtudes. Su idea es que algunas herramientas delicadas existen porque permiten construir otras más seguras.

Un puntero, una conversión o una gestión manual de memoria pueden ser peligrosos si aparecen sin control en cualquier parte, pero también sirven para crear bibliotecas que luego otros desarrolladores usan de forma mucho más sencilla.

De este modo, el problema no está solo en que C++ tenga partes difíciles, sino en dónde se colocan. Para Stroustrup, esas piezas deben quedar encerradas en zonas bien diseñadas, revisadas y mantenidas por quienes saben tratarlas.

La aplicación diaria debería apoyarse en capas más seguras, donde el riesgo no esté siempre a la vista ni dependa de la memoria del desarrollador. Stroustrup se apoya en una idea clave: el C++ actual no debería escribirse como el de sus primeros tiempos.

Y es que el lenguaje ha cambiado, las herramientas han mejorado, pero sobre todo, la industria dispone de compiladores más estrictos, analizadores estáticos, así como guías que ayudan a detectar errores antes de que lleguen a producción.

Asimismo, insiste en los perfiles de seguridad, conocidos como profiles, una vía para imponer reglas dentro del propio ecosistema de C++. La intención es que ciertas prácticas peligrosas no dependan solo de la buena voluntad del equipo, sino de mecanismos capaces de avisar, limitar o bloquear usos problemáticos.

La IA puede acelerar el error si nadie revisa

Código de programación
Código de programaciónFreepik

Del mismo modo, toca otro punto sensible: la inteligencia artificial. Stroustrup no niega que pueda ayudar a programar, pero advierte de un riesgo evidente. Si una IA genera código con patrones antiguos o errores sutiles, el problema puede multiplicarse muy rápido.

"Para escribir C++, hay que usar una combinación de características desde sus inicios hasta la actualidad… Mi argumento principal no es que haya algunas características nuevas y geniales que debas usar sí o sí. Es que debes usar el lenguaje tal como está ahora. Es un conjunto más coherente, más eficiente, más expresivo y más seguro".

Aunado a ello, aceptar código sin entenderlo debilita una habilidad central del desarrollador: saber por qué algo funciona y dónde puede romperse. En lenguajes como C++, donde el detalle importa mucho, una respuesta que parece correcta no siempre basta.

Stroustrup no invita a vivir con el peligro, sino una llamada a tratar la complejidad con más madurez. Este lenguaje de programación sigue vivo porque ofrece control en zonas donde el software no puede permitirse ir a ciegas.

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