El clásico Doom vuelve… y esta vez es jugable en tu Windows 11 como salvapantallas

Doom ahora puede funcionar como protector de pantalla en Windows 11 gracias a un proyecto que reproduce el juego de forma ligera y sin riesgo de quemado de pantalla.
El clásico Doom, el legendario shooter que muchos jugamos en nuestros antiguos ordenadores de escritorio, vuelve a sorprender a los usuarios, pero esta vez de una forma divertida y peculiar: como protector de pantalla para Windows.
Aunque pueda no parecer tan impactante como las versiones que corren en dispositivos insólitos, el hecho de que Doom pueda ejecutarse directamente como protector de pantalla le devuelve, por así decirlo, a sus orígenes en el ordenador.
El responsable de esta versión es el desarrollador Wiaam Suleiman, quien lanzó recientemente Doom Screen Saver, un proyecto que convierte el juego en un protector de pantalla completamente funcional.
Originalmente, los protectores de pantalla se crearon para evitar el quemado de imágenes en monitores CRT y de plasma. Con la llegada de las pantallas LCD habían caído en desuso, pero su popularidad resurge con las pantallas OLED, donde los compuestos orgánicos emisores de luz pueden sufrir problemas similares de quemado.
Doom Screen Saver se basa en Doom Retro, una conversión de código abierto que mantiene la esencia del clásico mientras adopta un enfoque minimalista en mejoras técnicas y efectos gráficos.
Para reducir el riesgo de quemado, Suleiman eliminó la interfaz tradicional del juego. En su lugar, el protector de pantalla muestra ocasionalmente el icónico rostro del personaje alternando de lado para evitar elementos estáticos permanentes.
El protector puede reproducir durante horas el Episodio 1 completo tal como se lanzó en la versión original para MS-DOS. Además, según su creador, está diseñado para consumir muy pocos recursos del procesador, evitando sobrecargar el equipo mientras se ejecuta en segundo plano.
Aunque los protectores de pantalla basados en Doom no son una novedad absoluta, esta versión destaca por ofrecer la experiencia de forma jugable convirtiéndose en una curiosidad imprescindible para los fans del clásico.